En una nueva edición de la columna “Miércoles Económico” de Mañana Fantástica, el licenciado en administración, Leandro Esteban Ramírez abordó la preocupante situación que atraviesan las familias argentinas en relación con el endeudamiento y el incremento de la morosidad en los créditos extra bancarios.

Durante su análisis, Ramírez explicó que diversos estudios privados reflejan un deterioro sostenido en la capacidad de pago de los hogares. Según datos de la consultora EcoGo, la irregularidad en los créditos no bancarios muestra una tendencia creciente desde 2024, con una aceleración más marcada hacia fines de 2025.
De acuerdo con el informe, el volumen total del crédito extra bancario alcanzó los 13,84 billones de pesos en enero de 2026, una cifra que refleja la creciente utilización de herramientas de financiamiento por fuera del sistema bancario tradicional.
A su vez, citó un estudio de la consultora 1810, que indica que la irregularidad en los créditos otorgados a las familias llegó al 27,4% en enero de 2026. Esto significa que sobre el total de los préstamos extra bancarios, aproximadamente 3,79 billones de pesos presentan algún tipo de incumplimiento o atraso en los pagos.
Ramírez detalló que esta categoría incluye retrasos de días, semanas o meses, pagos parciales, falta de pago y carteras que ya se encuentran bajo gestión extrajudicial o judicial.
El especialista señaló además que desde enero de 2025 se observa una tendencia ascendente tanto en la morosidad de los créditos bancarios como de los extra bancarios, aunque estos últimos muestran un crecimiento más acelerado.
En ese sentido, explicó que una parte importante de este fenómeno está vinculada al crecimiento de las billeteras virtuales y plataformas financieras digitales, entre ellas Naranja X y Mercado Pago, que han ampliado significativamente la oferta de crédito para consumo.
Entre las principales causas que explican el aumento de la morosidad, Ramírez mencionó el incremento de los costos de los servicios básicos, incluyendo energía eléctrica, gas y agua; aumentos salariales por debajo de la inflación; mayores costos de transporte para concurrir al trabajo o a establecimientos educativos; y el encarecimiento de los servicios de salud.
“Muchos hogares han visto reducirse su capacidad de pago y debieron reemplazar gastos corrientes con financiamiento bancario o extra bancario para llegar a fin de mes”, explicó.
El análisis también incluyó datos del Instituto Argentino Grande sobre la evolución de la morosidad familiar durante los últimos 24 meses.
Según el informe, la morosidad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires pasó del 2,6% al 9,7%, registrando un incremento del 273%.
En Córdoba, el indicador creció del 3% al 11,8%, lo que representa una suba del 293%.
Por su parte, Santiago del Estero pasó del 5,7% al 15,6%, reflejando un aumento del 174%.
Mientras tanto, en Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur la morosidad se elevó del 3,4% al 15,3%, con una suba del 350%.
Finalmente, La Rioja registró un incremento desde el 6,6% al 19,6%, equivalente al 197%.
Durante la columna también se abordó el impacto del Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB) en las operaciones financieras. Ramírez destacó que cada provincia aplica distintas alícuotas sobre la actividad financiera, lo que influye en los costos operativos de las empresas.
Como ejemplo, señaló que La Pampa posee una alícuota del 9,10% para determinadas operaciones financieras, mientras que Santiago del Estero aplica una tasa general del 3%, una de las más bajas del país. Además, recordó que quienes cumplen con sus obligaciones tributarias en tiempo y forma pueden acceder a reducciones adicionales en la carga impositiva.
Para concluir su participación, Ramírez dejó una reflexión vinculada al esfuerzo personal y la confianza en los objetivos:
“Recuerda esto: si crees que nunca vas a lograrlo, tienes razón. Si crees que vas a lograrlo, también tienes razón. La elección es tuya.”

