En diálogo con Mañana Fantástica, el desarrollador de emprendedores Guillermo Marzo reflexionó sobre uno de los principales desafíos que enfrentan quienes deciden iniciar un negocio: la capacidad de mantenerse en el tiempo más allá de la motivación inicial.

Durante su columna “Emprender es Posible”, Marzo destacó que muchas personas tienen ideas y sueños de emprender, pero son pocas las que logran sostener sus proyectos a largo plazo. “Tener una idea es importante y dar el primer paso es muy valioso, pero mantenerse en el tiempo es una historia totalmente distinta”, afirmó.
Según explicó, la diferencia entre quienes abandonan y quienes construyen empresas sólidas está en la consistencia y la disciplina. “La motivación es una excelente herramienta para arrancar, pero no sirve para sostenerse en el tiempo. Lo que realmente marca la diferencia es la capacidad de continuar cuando aparecen las dificultades”, sostuvo.
Marzo señaló que todo emprendimiento atraviesa momentos complejos: ventas que no llegan como se esperaba, aumento de costos, competencia creciente, cansancio y largas jornadas laborales. “Muchos creen que emprender significa manejar sus horarios, pero al principio un emprendimiento puede demandar nueve, diez u once horas por día”, indicó.
Además, remarcó que la sociedad actual fomenta la búsqueda de resultados inmediatos, lo que dificulta la construcción de proyectos duraderos. “Nos estamos acostumbrando a los estímulos rápidos y a las respuestas rápidas, pero emprender requiere paciencia, esfuerzo y trabajo sostenido”, expresó.
Las principales causas del abandono
Durante la entrevista, Marzo identificó tres factores que suelen llevar al fracaso de los emprendimientos:
- Expectativas poco realistas: muchas personas esperan resultados rápidos influenciadas por historias de éxito que ven en redes sociales.
- Falta de planificación: numerosos emprendedores establecen objetivos sin una estrategia clara ni un seguimiento constante.
- Agotamiento emocional o burnout: la sobrecarga de tareas y la falta de organización terminan afectando la salud mental y la productividad.
“El agotamiento emocional es crítico. Cuando la cabeza está quemada, cualquier dificultad parece enorme y muchas veces se termina postergando todo para mañana”, explicó.

