La UBA y el Conicet calcularon que la remuneración mínima acumula 10 meses consecutivos de pérdida real. Su valor actual representa un tercio del máximo histórico registrado en septiembre de 2011.

El salario mínimo vital y móvil (SMVM), fijado en $367.800 para junio por la resolución 9/2025, rinde menos que en 2001 y representa un tercio del máximo histórico registrado en septiembre de 2011, según un informe conjunto de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Conicet. Entre noviembre de 2023 y abril de 2026, el salario mínimo real acumuló una caída de 39,3%.
En abril, la remuneración mínima era de $357.800. Para preservar el poder adquisitivo, el salario mínimo debería oscilar entre $1.509.000 y $1.838.000, según el cálculo del Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana, perteneciente a la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. Es decir, se debería al menos cuadruplicar el monto fijado para junio.
El SMVM se creó en junio de 1964, cuando el gobierno de Arturo Illia fijó el primero a $14.000 y estableció el Consejo que lo determinaría, integrado por representantes del Gobierno, de los gremios y las cámaras empresarias.
La norma original establecía que el monto fijado debía cubrir alimentación, vivienda digna, vestuario, educación de los hijos, asistencia sanitaria, transporte, vacaciones, esparcimiento, seguro y previsión, tomando como base una familia compuesta por los cónyuges y dos hijos.
Según el Indec, en abril una familia tipo necesitó $1.469.768 para no ser pobre. El SMVM actual solo cubre la Canasta Básica Alimentaria de una única persona, estimada en $215.228, que establece el mínimo necesario para no ser indigente.

