Una serie de amenazas sobre posibles tiroteos en colegios de la Ciudad de Buenos Aires y de diversas provincias encendió las alertas en la comunidad educativa. Los mensajes anónimos forzaron un despliegue de dispositivos de seguridad y la implementación de medidas preventivas oficiales para resguardar a los alumnos y al personal docente.

En el colegio Carlos Pellegrini, las autoridades detectaron un grafiti con el texto: “Viernes 16 (sic). Los vamos a matar. Tiroteo. CECAP. En serio”.
Frente a este episodio, la conducción de la escuela emitió un comunicado oficial y señaló que “estas manifestaciones no solo infringen nuestros reglamentos, sino que también atentan directamente contra los valores de respeto, diversidad e inclusión que son el pilar fundamental de nuestra institución”.
El texto del Pellegrini sumó que los mensajes fueron removidos y ratificó la necesidad de fortalecer talleres sobre convivencia escolar. “Nuestros equipos docentes se encuentran a disposición para responder a sus inquietudes y trabajar juntos en la construcción de un espacio escolar seguro y respetuoso”, amplió la institución en su misiva.
Un hecho similar ocurrió en el Instituto Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield, en Liniers, tras la aparición de una inscripción en el baño: “Vélez apoya el bullying. Esto va a ser una morgue”. Los directivos denunciaron el caso a la Policía, entregaron la puerta para peritajes y suspendieron las clases de manera temporal hasta controlar la situación con equipos técnicos.


