Una estilista e influencer de Santiago del Estero denunció haber sido víctima de una grave maniobra de extorsión sexual tras caer en un engaño a través de WhatsApp. La causa ya es investigada por la Justicia.

Según relató, todo comenzó con una supuesta propuesta laboral de una mujer que se identificó como “Delfina B.”. La oferta consistía en realizar videollamadas íntimas a cambio de 1.300 dólares. Sin sospechar el trasfondo, accedió y mantuvo una comunicación de unos 20 minutos, en la que siguió las indicaciones solicitadas.
Horas después, recibió amenazas: le exigieron 500 mil pesos para no difundir el material entre sus contactos y redes sociales. Bajo presión, logró enviar 30 mil pesos como pago parcial, pero las exigencias continuaron, junto con el hostigamiento.
Ante la imposibilidad de afrontar nuevas demandas y en medio de una fuerte angustia, decidió denunciar el hecho. La última comunicación con los extorsionadores fue ese mismo día por la tarde.
La investigación quedó en manos de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual, que ya dispuso medidas como el análisis de comunicaciones, rastreo de cuentas y preservación de pruebas digitales. También intervienen especialistas en ciberdelitos para identificar a los responsables.
El caso vuelve a poner en foco el crecimiento de las estafas digitales y las nuevas formas de extorsión que utilizan la manipulación y la exposición como método de presión.


