El 25 de noviembre de 2020 los canales chocaron con la información más cruel: el astro argentino había fallecido producto de un infarto masivo. La historia de una jornada donde el periodista Federico Bueno quedó marcado por la frase expresada al aire que, pese a estar llena de dolor, era necesaria de informar. “No iba a ser amarillo con Diego, me salió naturalmente ser delicado”.

De ese momento, Bueno recordó: “Empecé a hablar con la gente del entorno de Diego. Algunos no me contestaban y era un indicio de que algo malo estaba pasando”. Tras varios llamados con fuentes ligadas al representante Cristian Bragarnik y el abogado Matías Morla, le confirman la gravedad de la situación y que estaban yendo para el country. “Tenía la tranquilidad de que cuando esa persona llegaba me iba a dar información. Llega un momento donde me comunico con un médico que yo tenía relación periodística, y él con (Leopoldo) Luque. Es ahí que me confirma que Diego falleció”, detalló.