Los accidentes de tránsito en Santiago del Estero se han convertido en una verdadera emergencia. En las últimas semanas, los siniestros viales se incrementaron notablemente, dejando a la comunidad en alerta y exigiendo respuestas inmediatas de las autoridades.
Graciela Ledesma, titular de la Fundación Martín Gramajo, se refirió a la preocupante situación en diálogo con Mañana Fantástica: “Estamos viendo cómo, día tras día, las cifras de accidentes aumentan y con ellas el dolor de muchas familias santiagueñas. Es urgente que se tomen medidas efectivas para frenar esta tragedia que nos afecta a todos.”
Desde la Fundación, vienen trabajando en la concientización sobre seguridad vial, pero advierten que se necesita una intervención estatal más fuerte. “No alcanza con campañas aisladas. Hace falta una política integral que incluya controles, educación y mejoras en la infraestructura vial”, subrayó Ledesma.
Vecinos y organizaciones sociales se suman al reclamo, pidiendo mayor control sobre el respeto a las normas de tránsito y estrategias para reducir la siniestralidad en toda la provincia. “Es momento de actuar antes de seguir perdiendo vidas en las rutas y calles de Santiago”, manifestó Ledesma con preocupación.
“Sigue habiendo siniestros viales, no solo aquí en la Capital, sino también en las rutas provinciales y nacionales. Es una problemática que afecta a toda la provincia y que debe ser atendida de manera urgente”, sostuvo.
En ese sentido, destacó que, a pesar del trabajo coordinado con organismos como la Dirección de Tránsito de la Capital, el Departamento de Seguridad de Educación Vial y la Policía de Seguridad Vial de la provincia, aún no se logran los cambios necesarios. “No estamos alcanzando el nivel de seguridad que necesitamos para circular tranquilos. Esto no sucede solo en la ciudad, sino también en el interior, aunque aquí lo visualizamos con mayor frecuencia porque vivimos en la Capital”, afirmó.
Asimismo, Ledesma resaltó que la problemática no es exclusiva de Santiago del Estero, sino que atraviesa a todo el norte argentino. “Estamos organizados como la Red del Norte Grande, trabajando en conjunto con 10 provincias, y en todas vemos que esta situación está instalada y se agrava día a día”, explicó.
Desde la Fundación Martín Gramajo, aseguró que continúan trabajando incansablemente en la prevención. “Transformamos nuestro dolor en servicio para que a otros no les pase lo mismo. Más allá de hablar de señales de tránsito o límites de velocidad, llevamos un mensaje sobre el impacto devastador que tienen los accidentes en las familias, porque creemos que solo desde la conciencia social se puede generar un verdadero cambio de conducta”, reflexionó.
Por otro lado, Ledesma recordó con nostalgia y preocupación cómo han evolucionado las problemáticas viales en la provincia. “En el año 2000 instalamos los primeros controles de alcoholemia y los hacíamos únicamente los viernes y sábados por la noche. Luego, a la mañana, dábamos las estadísticas sobre los conductores alcoholizados detectados en los operativos”, relató. Sin embargo, advirtió que hoy la situación es mucho más grave: “Actualmente los controles se hacen todos los días, a toda hora, porque ya no importa si es lunes, miércoles, feriado o no. El descontrol en la conducción es tremendo. Muchos están transformando el vehículo en un arma mortal”, sentenció con firmeza.