La dirigente política de la ciudad de Añatuya, Tomasa Pereyra, expresó su preocupación por la difícil situación social y económica que atraviesa la comunidad y cuestionó la falta de progreso y oportunidades para los vecinos.

En diálogo con el programa El Interior Santiagueño, Pereyra sostuvo que la ciudad “vive esperando el progreso” prometido durante las campañas electorales, aunque aseguró que con el paso de los años “lamentablemente no vemos el progreso en ningún lugar, en ninguno de los barrios”.
La referente señaló que la crisis afecta a todos los sectores y remarcó que una de las mayores preocupaciones es la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores. “El empleado cobra un sueldo y no le alcanza. Sale del banco y llega al hogar sin una moneda en el bolsillo”, afirmó.
Asimismo, indicó que muchas personas quedaron sin empleo y que actualmente sobreviven realizando changas o participando en ferias y trueques. “La gente está sobreviviendo, no viviendo”, expresó con preocupación.
Pereyra también hizo referencia a la situación laboral en distintas instituciones de la ciudad y aseguró que existen trabajadores que perciben salarios muy bajos. “Hay gente que está ganando 50 mil pesos por mes,otros que tienen planes de 20 mil pesos y serenos que ganan entre 30 y 40 mil pesos”, manifestó.
En ese contexto, afirmó que el comercio local y la economía familiar atraviesan un escenario crítico debido al aumento del costo de vida y la falta de oportunidades laborales. “La gente hoy te dice que necesita un kilo de pan o un kilo de azúcar, porque es lo mínimo que pueden pensar”, sostuvo.
Consultada sobre el presente de los jóvenes en la ciudad, la dirigente consideró que no existen oportunidades reales de crecimiento en Añatuya. “Muchos se reciben de maestros, policías o médicos, pero tienen que irse porque aquí no encuentran oportunidades”, expresó.
Finalmente, cuestionó la falta de acompañamiento de los funcionarios y consideró que “un dirigente político está para servir al pueblo y no para servirse del pueblo”.

