En diálogo con el programa Mañana Fantástica, la docente e historiadora Fernanda Gil Lozano reflexionó sobre la figura de Eva Perón en el marco de un nuevo aniversario de su nacimiento, destacando el impacto social y político que marcó un antes y un después en la historia argentina.

Gil Lozano señaló que Evita fue una figura “muy contradictoria y apasionante”, atravesada por una infancia marcada por la pobreza, el despojo y las dificultades familiares. Recordó que nació en el interior del país, siendo hija extramatrimonial, y que tras la muerte de su padre debió afrontar junto a su madre una dura situación económica y social.
La historiadora explicó que, como tantos argentinos de la década del 30, Eva Duarte formó parte de la migración interna hacia Buenos Aires en busca de nuevas oportunidades. Fue recién en 1946 cuando conoció a Juan Domingo Perón, iniciando allí una intensa actividad política y social que la convertiría en una de las mujeres más influyentes de la historia nacional.
“Evita fue un antes y un después en lo que significaba la figura de la primera dama”, sostuvo Gil Lozano, remarcando que nunca antes una esposa presidencial había tenido semejante protagonismo político y cercanía con los sectores populares.
Además, destacó el rol fundamental de la Fundación Eva Perón, creada en 1948, desde donde se brindaba asistencia social a miles de familias vulnerables mediante la entrega de máquinas de coser, colchones, mantas y otros recursos que muchas veces no llegaban desde el Estado.
Por otra parte, la historiadora analizó las tensiones presentes en los discursos de Eva Perón, señalando que si bien en sus palabras se mostraba subordinada a la figura de Perón, en la práctica desarrolló una fuerte autonomía política y social que dejó una huella imborrable en la sociedad argentina.
Consultada sobre el rol de Eva Perón en la participación política de las mujeres, Gil Lozano remarcó que si bien existía una larga tradición de lucha impulsada por sectores socialistas y feministas desde principios del siglo XX, fue Evita quien logró concretar políticamente muchas de esas demandas.
“Había toda una tradición reclamando el voto femenino, pero la que tuvo la posibilidad de incidir políticamente y legislativamente fue Eva”, explicó. En ese sentido, destacó que fue ella quien impulsó el proyecto en el Congreso y logró avanzar con la sanción del voto femenino durante el gobierno peronista.
Asimismo, sostuvo que muchas conquistas históricas reclamadas por distintos sectores sociales terminaron materializándose durante los gobiernos peronistas. “Los socialistas reclamaban muchas de estas medidas, pero fueron los gobiernos peronistas los que concretaron las demandas de los sectores más vulnerados”, expresó.
Al ser consultada sobre si considera a Eva Perón una revolucionaria para su época, Gil Lozano respondió de manera contundente: “En su discurso quizá no, porque era un discurso tradicional, pero en la acción política sí. Eva fue absolutamente revolucionaria”.
Finalmente, destacó que la permanencia de Evita en la cultura popular, la política y el arte se debe a la profunda huella emocional y social que dejó en amplios sectores de la sociedad argentina, convirtiéndose en una figura que continúa despertando debates, admiración y pasión hasta la actualidad.

