En diálogo con el programa “Mañana Fantástica”, la docente e historiadora Fernanda Gil Lozano se refirió al significado del 3 de junio, una fecha que marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género en Argentina. Destacó que, mucho antes del surgimiento del movimiento Ni Una Menos, diversas organizaciones sociales ya reclamaban por la aparición de mujeres desaparecidas y denunciaban casos vinculados a la trata de personas. En ese contexto, mencionó el trabajo realizado por organizaciones como La Casa del Encuentro, La Alameda y numerosos colectivos independientes que impulsaron la visibilización de estas problemáticas y exigieron respuestas del Estado.

A 11 años de la histórica movilización que dio origen al movimiento Ni Una Menos, las cifras de la violencia de género continúan generando preocupación en Argentina. Según el último relevamiento del Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano” de La Casa del Encuentro, desde el 3 de junio de 2015 hasta el 30 de mayo de 2026 se registraron 3.424 víctimas fatales por violencia de género, entre femicidios, transfemicidios y femicidios vinculados.
El informe indica que, en este período, se contabilizaron 3.073 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, lo que representa una víctima cada 30 horas. Además, 3.840 hijas e hijos quedaron sin madre como consecuencia de estos crímenes, una situación que se repite cada 25 horas en el país.
Desde la organización advirtieron que las mujeres, niñas, niños y diversidades continúan expuestos a situaciones de violencia en un contexto marcado por el debilitamiento de políticas públicas de prevención y asistencia. También cuestionaron el incumplimiento de normativas vigentes y la falta de acceso efectivo a la Justicia para muchas víctimas.
En la antesala de un nuevo aniversario de Ni Una Menos, el femicidio de Agostina Vega, una adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, volvió a poner en debate la actuación de las instituciones frente a las denuncias por desaparición. Desde La Casa del Encuentro señalaron que la demora en la recepción de la denuncia y en la activación de los protocolos de búsqueda habría dificultado una intervención temprana.
El observatorio también marcó diferencias con las estadísticas oficiales elaboradas por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Según explicaron, existen casos que no son incorporados en los registros judiciales por cuestiones metodológicas, como aquellos vinculados a contextos de narcotráfico o situaciones que no llegan a ser investigadas bajo la figura penal de femicidio.
Los datos correspondientes a 2026 reflejan que, entre el 1 de enero y el 30 de mayo, se registraron 104 víctimas fatales: 90 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 5 transfemicidios y 9 femicidios vinculados de varones adultos y niños. Además, se contabilizaron 233 tentativas de femicidio.
En este nuevo 3 de junio, organizaciones sociales y feministas renovaron el reclamo por la implementación de políticas públicas integrales, la aplicación efectiva de las leyes vigentes y el fortalecimiento de los organismos destinados a prevenir y erradicar la violencia por razones de género. El mensaje sigue siendo el mismo que hace once años: ni una menos, vivas y libres nos queremos.

