En Mañana Fantástica, la abogada, Dra. Claudia Pallares, abordó un tema de gran interés: la mediación familiar.Durante la entrevista, Pallares explicó que la mediación es un mecanismo alternativo de resolución de conflictos que busca que las partes puedan alcanzar acuerdos antes de iniciar un proceso judicial.

¿CUÁNDO ES OBLIGATORIA LA MEDIACIÓN FAMILIAR?
La abogada explicó que en Santiago del Estero existe una instancia de mediación familiar obligatoria para determinados conflictos derivados de la relación entre padres e hijos.
Los tres casos en los que debe intentarse la mediación antes de acudir a la Justicia son:
- Cuidado personal de los hijos.
- Régimen de comunicación.
- Alimentos.
En estos casos, no se puede iniciar directamente una acción judicial sin haber intentado previamente esta instancia.
¿QUÉ PASA SI UNA DE LAS PARTES NO SE PRESENTA?
Pallares explicó que dentro de la mediación se habla de requirente, que es quien solicita la audiencia, y requerido, que es la persona convocada.
Si el requirente no se presenta, se considera que desiste de la acción. Si quien fue convocado no concurre, se habilita la posibilidad de iniciar posteriormente el proceso judicial correspondiente, mediante el formulario de cierre o fracaso de la mediación.
MENOS TIEMPO Y MENOS COSTOS
Uno de los principales beneficios de la mediación familiar es la posibilidad de ahorrar tiempo y dinero frente a un proceso judicial.
La profesional explicó que un juicio puede extenderse durante meses debido a las distintas etapas procesales, presentación de pruebas, traslados y audiencias.
La mediación permite, en cambio, intentar arribar a una solución en un período más corto y con menores costos profesionales.
ACUERDOS ADAPTADOS A CADA FAMILIA
Otro punto importante es que las propias partes pueden proponer y construir una solución acorde a su realidad.
Pallares ejemplificó esta situación con los regímenes de comunicación, donde pueden acordarse días y horarios teniendo en cuenta las posibilidades laborales y personales de cada integrante de la familia.
La mediación permite así buscar acuerdos que sean adecuados para las personas involucradas, en lugar de aplicar necesariamente una única solución para todos los casos.
LA CONFIDENCIALIDAD, OTRO DE LOS BENEFICIOS
La profesional también destacó la confidencialidad de la instancia. Las partes y sus abogados asumen el compromiso de no divulgar lo conversado durante la mediación.
Si se alcanza un acuerdo, queda registrado mediante el acta correspondiente. Si no existe entendimiento, se confecciona el formulario de fracaso, que permite continuar por la vía judicial cuando corresponda.
¿QUÉ PASA CUANDO EXISTE VIOLENCIA?
Pallares explicó que pueden presentarse situaciones en las que existen medidas de protección vigentes y, al mismo tiempo, hay hijos en común que mantienen derechos vinculados con la comunicación con ambos progenitores.
En estos casos, la mediación puede quedar exceptuada. Al momento de iniciar el trámite existe un formulario en el que se consulta expresamente si existen situaciones de violencia.
“Si vos marcás que hay situaciones de violencia, entonces no se puede realizar esa mediación y se puede accionar directamente judicialmente”, explicó la profesional.
MEDIACIONES POR SEPARADO
La abogada señaló que, en determinadas circunstancias y de acuerdo con el criterio del mediador, puede existir la posibilidad de realizar una audiencia sin que ambas partes tengan contacto directo.
En ese esquema, cada persona permanece en una sala diferente y el mediador se traslada entre ambas, manteniendo conversaciones separadas con las partes y sus abogados.
Esta alternativa puede utilizarse, por ejemplo, cuando existen hijos en común y es necesario intentar establecer cuestiones como alimentos o un régimen de comunicación, siempre que las condiciones del caso lo permitan y exista aceptación para desarrollar la audiencia de esa manera.
¿QUÉ FUNCIÓN CUMPLE EL MEDIADOR?
Pallares remarcó que el mediador es un profesional capacitado para intervenir en este tipo de conflictos, pero aclaró que su función es diferente a la de un juez.
El mediador no analiza pruebas para dictar una sentencia, no juzga ni impone una decisión. Su tarea consiste fundamentalmente en facilitar el diálogo entre las partes y ayudar a encontrar un posible acuerdo.
LA MEDIACIÓN BUSCA EVITAR LA “BATALLA JUDICIAL”
Durante la entrevista, también se destacó que el objetivo de la mediación no es negar la existencia del conflicto, sino ofrecer una vía alternativa para intentar resolverlo.
“La idea de la mediación es justamente evitar procesos judiciales. No evita el conflicto, porque el conflicto, de hecho, ya está”, explicó Pallares.
La profesional sostuvo que esta herramienta puede evitar que una disputa familiar termine transformándose en una extensa confrontación judicial, con enfrentamientos, pruebas, planteos y sucesivas instancias procesales.
En cambio, la mediación ofrece a requirente y requerido la posibilidad de expresar sus motivos, explicar su posición y buscar un acuerdo que se adapte a las circunstancias particulares de esa familia.
En definitiva, se trata de una herramienta que apunta a reducir la confrontación y favorecer el diálogo, siempre teniendo en cuenta que ante situaciones de violencia deben priorizarse las medidas de protección y las condiciones de seguridad de las personas involucradas.
La entrevista en Mañana Fantástica permitió conocer las características de una herramienta que busca priorizar el diálogo y los acuerdos en conflictos familiares, especialmente en cuestiones vinculadas con alimentos, cuidado personal y régimen de comunicación.
