Con tan solo 22 años, Marianella Corsi fue coronada recientemente como Miss Universo Santiago del Estero, convirtiéndose en la primera representante de su ciudad en alcanzar este importante título y consolidando un sueño que comenzó desde su infancia.

En diálogo con el programa Mañana Fantástica, la joven contó que su interés por el modelaje nació cuando era niña, aunque reconoció que crecer en el interior provincial representó un desafío debido al desconocimiento y los prejuicios que existían sobre este tipo de certámenes.
“Siempre me gustó el modelaje y todo ese mundo. Soy de Bandera, un lugar donde no se conocía mucho esta actividad. Al principio fue complicado, pero tuve el apoyo de mis abuelas y de mi mamá, que me acompañaron desde el comienzo”, relató.
Corsi explicó que recién pudo desarrollar plenamente esa pasión cuando se trasladó a la ciudad Capital para continuar sus estudios. Allí comenzó a formarse y a involucrarse en el ámbito de los concursos de belleza.
Respecto al camino que la llevó a obtener la corona provincial, destacó que el principal desafío no fue geográfico, sino personal. “Fue más un desafío mental, de preparación y crecimiento. Miss Universo no es solamente una plataforma de belleza, hay muchas cosas que aprender y desarrollar para llegar a esta instancia”, señaló.
Además de su faceta como modelo, Marianella participa activamente en la empresa familiar. También es emprendedora y dirige un local de indumentaria femenina, donde brinda asesoramiento de imagen a sus clientas.
“Son dos rubros muy distintos, pero disfruto mucho ambos. Me gusta formar parte de la empresa familiar y también trabajar en el mundo de la moda”, expresó.
Sobre la competencia provincial, destacó el nivel de las participantes y aseguró que todas estaban preparadas para quedarse con el título. “La corona es una sola, pero todas las chicas estaban a la altura. Tuve la suerte de ser elegida, pero fue una experiencia muy linda y hoy sigo manteniendo relación con muchas de ellas”, comentó.
Para alcanzar el objetivo, Marianella dedicó meses a perfeccionar aspectos como la pasarela y la oratoria, una herramienta que considera fundamental dentro del certamen. “Me preparé mucho para saber cómo expresarme, cómo responder preguntas y cómo comunicar un mensaje. Creo que eso fue clave”, afirmó.
Finalmente, alentó a otras jóvenes santiagueñas a animarse a participar en futuras ediciones del concurso. “Es una experiencia hermosa y un verdadero camino de superación personal. Más allá de los resultados, se aprenden muchas cosas y se generan experiencias muy valiosas”, concluyó.

