En diálogo con el programa La Hora de las Mascotas, Analía Cata, representante de Granja Las Catas, repasó la historia de este emprendimiento familiar que nació tras la pandemia y que hoy se ha convertido en un espacio de encuentro con la naturaleza para cientos de familias santiagueñas.

Durante la entrevista, Analía explicó que la granja está ubicada al final de avenida Lugones Sur, en Estación El Zanjón y que surgió casi de manera espontánea. Según relató, la familia siempre tuvo animales de granja y, a medida que las restricciones sanitarias se flexibilizaban, muchas personas que salían a caminar o andar en bicicleta se detenían para observarlos.
“Los chicos querían entrar, conocer los animales e interactuar con ellos. Como era una casa de familia, no podíamos negarles la visita”, recordó.
La idea de transformar ese espacio en una granja abierta al público fue impulsada por un amigo de la familia, a quien consideran “el padrino de la granja”. Fue él quien los animó a aprovechar el predio y convertirlo en un lugar recreativo y educativo para niños y adultos.
Tras varios meses de trabajo para acondicionar el lugar y mejorar los espacios para recibir gente, la familia decidió abrir sus puertas oficialmente el 9 de julio de 2022. Este año, la granja celebrará su cuarto aniversario.
“Siempre buscábamos mejorar algo más antes de abrir, hasta que nos dijeron que si seguíamos esperando nunca lo íbamos a hacer. Entonces elegimos una fecha especial como el 9 de Julio y comenzamos esta aventura”, contó.
Analía destacó que, a lo largo de estos años, muchas familias continúan visitando la granja, mientras que otras la descubren por primera vez. En ese sentido, remarcó que el objetivo principal es ofrecer un espacio seguro y tranquilo donde los niños puedan conocer a los animales, interactuar con ellos y disfrutar de actividades al aire libre.
Paco, el ternero que se cree perro
Uno de los principales protagonistas de Granja Las Catas es Paco, un ternero de siete meses que se ha ganado el cariño de los visitantes por una historia muy particular.
Según relató Analía, Paco nació con complicaciones durante el parto y su madre, al ser primeriza, no logró aceptarlo. Ante esa situación, la familia debió criarlo de manera especial, alimentándolo con mamadera y leche adquirida en un tambo.
Para protegerlo de otros animales y evitar que sufriera rechazos, decidieron llevarlo al interior de la casa. Allí fue criado por una de las hermanas de Analía, a quien Paco reconoce como su mamá.
“Vivía adentro de la casa, tenía su propia cama y dormía junto a los perros. Creció rodeado de perros, por eso hoy se comporta como uno más de ellos”, explicó entre risas.
Con el paso de los meses, Paco comenzó a demostrar su deseo de explorar el exterior. Finalmente logró escaparse saltando por una ventana y desde entonces lo pusieron en un corral especialmente acondicionado para él, donde conserva algunas de las comodidades a las que estaba acostumbrado, como su colchón y su manta.
La rutina del animal también llama la atención de quienes visitan la granja. Cada tarde, después de una rigurosa siesta santiagueña, sale a recorrer el predio, interactuar con los niños y recibir caricias y fotografías.
“Paco tiene sus horarios. Puede haber chicos esperándolo, pero si está durmiendo la siesta hay que respetarlo”, comentó Analía.
Su comportamiento sorprende a todos. Corre, juega, salta y hasta persigue perros desconocidos, imitando las conductas de los ocho canes con los que se crió.
“Es un perro más de la familia, solamente que tiene otro tamaño”, bromeó.
Asimismo, señaló que el crecimiento urbano de Santiago del Estero ha incrementado la necesidad de contar con lugares que permitan reconectar con la naturaleza. “La ciudad crece constantemente y eso es positivo, pero también significa que muchos animales pierden sus hábitats naturales. Por eso es importante que existan espacios donde las personas puedan conocer, valorar y respetar la naturaleza”, expresó.
Finalmente, sostuvo que Granja Las Catas busca convertirse en un lugar de aprendizaje, recreación y contacto con el ambiente, promoviendo experiencias que permitan a niños y adultos disfrutar de una jornada diferente, rodeados de animales y naturaleza.

















