Desde Bandera Bajada y Fernández surge una nueva propuesta musical que busca mantener viva la esencia del folclore santiagueño. Se trata de La Voz del Monte, un grupo integrado Facundo Moya, Malena Soria y Lourdes Avellaneda, jóvenes músicos que encontraron en la universidad y en la pasión por la música popular un punto de encuentro para compartir escenarios, canciones y sueños.

En diálogo con El Interior Santiagueño, Facundo Moya, contó que el proyecto nació a principios de 2024. “Surge con la necesidad de encontrarnos entre jóvenes y hacer música. Nos conocimos estudiando en la universidad y descubrimos que compartíamos el amor por el folclore”, explicó.
Facundo, oriundo de Bandera Bajada y estudiante de la Licenciatura en Trabajo Social, recordó que el grupo comenzó de manera sencilla, a partir de reuniones informales donde la música fue ganando protagonismo.
La joven Malena destacó que la conexión musical fue inmediata y que el proyecto comenzó a consolidarse cuando decidieron reunirse para ensayar y explorar nuevas posibilidades sonoras.
“Nunca había compartido música con un instrumento de cuerdas como el violín dentro de una formación de este tipo, así que fue una experiencia muy enriquecedora”, señaló Facundo.
El grupo terminó de tomar forma con la incorporación de Lourdes, también de Fernández, quien aporta el ritmo del bombo.
Según contó la joven, fue convocada por Malena luego de que escucharan referencias sobre su manera de tocar.
“Me enviaron un mensaje para preguntarme si quería sumarme. Yo siempre había tocado en reuniones con amigos, pero nunca había integrado un grupo formal. Me gustó la propuesta y acepté”, recordó.
Lourdes aseguró que formar parte de La Voz del Monte le permitió crecer musicalmente y sentirse identificada con una propuesta que rescata la identidad cultural santiagueña.
“Estoy muy contenta y me gusta mucho lo que hacemos. Me siento identificada con el grupo y con la música que compartimos”, afirmó.
Con apenas poco más de un año de trayectoria, La Voz del Monte representa una nueva generación de artistas que apuesta por mantener vigente el folclore, combinando juventud, formación académica y profundo arraigo a las tradiciones del interior santiagueño.
Desde Bandera Bajada y Fernández, estos jóvenes músicos buscan abrirse camino en la escena provincial llevando en cada presentación el sonido del monte, la guitarra, el violín y el bombo como símbolos de una identidad que sigue viva en las nuevas generaciones.

















