En diálogo con La Hora de las Mascotas, Mika Jugo, Martín Sosa y Cecilia Campos, fundadores de Pichus del Oeste, compartieron la historia de este grupo que surgió hace un año en el Parque Oeste y que hoy reúne alrededor de 25 familias junto a sus mascotas.

Los integrantes explicaron que la iniciativa nació de manera espontánea, a partir de encuentros cotidianos mientras paseaban a sus perros. Lo que comenzó como una reunión entre amigos se transformó con el tiempo en una comunidad que promueve la socialización de los animales y el intercambio de experiencias entre sus tutores.
“Ha nacido de un mate y de un paseo con nuestras mascotas”, resumió Martín Sosa al recordar los primeros encuentros. Además, destacó cómo cambió su visión sobre el cuidado animal: “Hoy entendemos que los perros son un miembro más de la familia”.
Por su parte, MiKa Jugo señaló que el grupo tomó su nombre del lugar donde se reunían habitualmente, el Parque Oeste, y de la forma cariñosa en que llaman a sus mascotas: “Nosotros les decimos pichus”.
Según explicó, uno de los objetivos principales fue fomentar la socialización de los perros, especialmente de aquellos que eran temerosos o reactivos. Para ello, los integrantes compartían criterios sobre educación canina, hábitos saludables y formas adecuadas de generar encuentros seguros entre los animales.
“Veíamos la importancia de que los perros se socialicen entre ellos. Primero buscábamos que se adapten y se conozcan, y luego podían jugar libremente”, comentó.
Cecilia Campos recordó que los primeros encuentros se realizaban durante las noches de verano debido a las altas temperaturas. Con el paso del tiempo, el grupo fue fortaleciéndose a través de la confianza mutua y el intercambio de conocimientos sobre el cuidado de las mascotas.
“Nos informábamos juntos sobre educación canina, alimentación y salud. Compartíamos experiencias y eso nos ayudó a crecer como grupo”, sostuvo.
Los fundadores destacaron que la experiencia no solo benefició a los perros, sino también a las personas. En ese sentido, remarcaron la importancia de generar espacios donde quienes consideran a sus mascotas parte de la familia puedan encontrarse, compartir experiencias y aprender unos de otros.
Actualmente, Pichus del Oeste cuenta con alrededor de 25 integrantes y continúa creciendo. Sus creadores invitan a que otras personas se animen a replicar la iniciativa en distintos puntos de la ciudad.
“Queremos que se sumen más personas y que surjan nuevos grupos. Lo importante es generar comunidad y brindarles a nuestros animales espacios para relacionarse y disfrutar”, concluyeron.















