Desde la provincia de Salta, la abogada Dra. Carmen Céspedes Cartagena analizó el crecimiento de los debates jurídicos en torno al derecho de los animales dentro del derecho de familia, en el marco de un nuevo paradigma que reconoce a la denominada “familia multiespecie”.

En diálogo con el prorama La Hora de las Mascotas, la letrada explicó que este concepto refleja la transformación de los modelos familiares tradicionales, donde los animales de compañía comienzan a ser considerados parte del núcleo afectivo.
“Hoy no hablamos solamente de mamá, papá e hijos. Existen nuevas formas de familia donde también están los hijos no humanos, que forman parte del círculo familiar”, sostuvo.
En ese sentido, Céspedes Cartagena remarcó que los procesos de separación generan nuevas discusiones legales vinculadas al cuidado, la alimentación y la convivencia de los animales.
“Al momento de una separación, los animales también sienten. Necesitan cuidados, atención veterinaria y continuidad en sus rutinas. No es distinto a lo que ocurre con un niño en términos de afecto y adaptación”, expresó.
La especialista también hizo referencia a recientes fallos judiciales que comienzan a incorporar estas perspectivas, abriendo la posibilidad de establecer acuerdos sobre tenencia, régimen de cuidado y aportes económicos para los animales.
“Se empieza a hablar de responsabilidad compartida, de régimen de cuidado y hasta de una especie de cuota alimentaria para los animales”, explicó, al tiempo que destacó que estas medidas suelen iniciarse en instancias de mediación.
Asimismo, advirtió sobre situaciones frecuentes de abandono tras separaciones, lo que refuerza según indicó la necesidad de avanzar en una mayor regulación.
“Los animales no son cosas descartables. Cuando una familia se rompe, también se rompe su entorno. Hay que evitar el abandono y promover la responsabilidad de quienes los incorporan a su vida”, afirmó.
Por último, la abogada destacó el rol de los profesionales del derecho en la construcción de soluciones más humanas y empáticas dentro del sistema judicial.
“Muchas veces el diálogo y la mediación permiten resolver conflictos que parecen complejos. El objetivo es lograr una convivencia más armónica y responsable”, indicó.
En ese marco, señaló que el debate jurídico continúa avanzando en torno a los nuevos modelos familiares, aunque advirtió que una reforma del Código Civil resulta compleja tras la modificación de 2015. Sin embargo, destacó que el progreso se da a través de la jurisprudencia y la interpretación judicial.
“Es muy difícil que se modifique el Código Civil, pero sí podemos avanzar con fallos favorables, con una mirada más amplia de lo que el código establece. Eso también depende de los juzgadores y ya se viene avanzando”, señaló.
En esa línea, mencionó antecedentes en distintas jurisdicciones donde se han homologado acuerdos vinculados a regímenes de visita y cuidado de animales, como en Tierra del Fuego o en fallos de Capital Federal.
“Ya ha ocurrido en otras provincias que se animaron a homologar acuerdos. Es simplemente cuestión de animarse”, sostuvo.
La especialista también reflexionó sobre la necesidad de que los profesionales del derecho amplíen sus enfoques tradicionales.
“Muchas veces los abogados estamos muy encuadrados en el código civil, penal o laboral, pero no nos animamos a innovar. El miedo al ‘no’ frena muchos avances”, expresó.
En contraposición, remarcó el rol de los llamados abogados animalistas como impulsores de nuevos paradigmas jurídicos.
“Nosotros venimos a romper esquemas, a plantear una mirada distinta. Consideramos a los animales como seres sintientes, seres vivos que merecen respeto y protección”, afirmó.
Finalmente, destacó la importancia de avanzar también en otras ramas del derecho, como el civil, el penal y el del consumidor, para abordar situaciones vinculadas al maltrato, abandono o negligencia.
“Poder decir que uno abrió un camino, que logró un cambio, es lo más valioso para cualquier profesional del derecho”, concluyó.

















