A pesar de las dudas que genera el testimonio del acusado, la Justicia continúa analizando sus dichos. La familia de Agostina había recuperado cierta esperanza tras el giro que tomó la causa, especialmente luego de que también fuera convocada nuevamente a declarar Melisa, la madre de la joven, para aportar más información y confrontar varias de las inconsistencias detectadas en el relato de Barrelier.
Uno de los puntos más polémicos es la explicación del acusado sobre las imágenes en las que se ve a una joven ingresando junto a él a una vivienda. Barrelier sostiene que no se trata de Agostina, sino de su propia hija. Sin embargo, vecinos del barrio aseguraron que casi nunca ven a la adolescente junto a él y que suele estar con su madre.
En paralelo, el hermetismo de la familia comenzó a llamar la atención. Por recomendación del abogado Carlos Nayi, los familiares prácticamente dejaron de hablar con la prensa. Durante gran parte del día no hubo movimientos en la casa donde vive Agostina junto a su madre, sus hermanos y sus abuelos, lo que alimentó aún más las especulaciones sobre la estrategia judicial y el estado emocional del entorno cercano.
Mientras tanto, siguen apareciendo hipótesis sobre el posible paradero de la joven. Algunas versiones apuntan a que otras personas cercanas a Barrelier podrían estar involucradas en la desaparición. Incluso se investiga un posible conflicto ocurrido el sábado pasado durante un torneo interbarrial disputado cerca de la cancha mencionada, donde habría existido una pelea vinculada a una deuda.
Uno de los testimonios más contundentes hasta ahora fue el del remisero Ariel, quien aseguró haber trasladado a Agostina hasta un punto donde fue recibida por Barrelier. A eso se suma el video que muestra a la joven entrando a la vivienda junto al acusado, imágenes que contradicen la versión del hombre.
También generaron sorpresa las declaraciones públicas del abogado Nayi, quien afirmó que Agostina estuvo “tres horas y media” en esa casa y sostuvo además que la joven “está en la provincia de Córdoba”. Sin embargo, hasta el momento no trascendieron pruebas concretas que permitan respaldar esas afirmaciones. Los investigadores remarcan que no existe ningún registro que confirme cuándo habría salido del lugar ni hacia dónde se habría dirigido después.
En ese contexto, el fiscal del caso evitó dar precisiones, aunque señaló que “el epicentro” de la investigación continúa dentro de la provincia. La postura de la familia también cambió en los últimos días: de cuestionar fuertemente el trabajo judicial y policial pasaron a mostrarse alineados con la investigación, algo que en el entorno atribuyen a la llegada de Nayi como representante legal.
Otro dato clave de las últimas horas fue la extensa reunión que mantuvieron la madre y la abuela de Agostina con los investigadores en la Jefatura de Policía. Permanecieron allí durante varias horas mientras se profundiza el análisis del teléfono celular de Melisa, especialmente por una serie de llamadas y mensajes recibidos desde la desaparición.
Entre esos contactos, uno llamó particularmente la atención: una persona le dijo a la madre de Agostina que se quedara tranquila porque su hija “está viva y dormida”. Aunque los investigadores no le otorgan por ahora un valor determinante, la comunicación quedó incorporada al expediente y forma parte de las pericias en curso.