En el interior santiagueño, la localidad de Villa Unión, cabecera del departamento Mitre, atraviesa una de sus peores crisis en años. Inundaciones, caminos intransitables y aislamiento total marcan el día a día de una comunidad de apenas 700 habitantes que, según denuncian, también enfrenta “el olvido del Estado”.

Franco Moreno, pequeño productor ganadero y vecino de la zona, llegó a Santiago Capital para visibilizar la situación y describió un panorama crítico que afecta tanto al casco urbano como al área rural.
“Villa Unión está ubicada a unos 260 kilómetros de la capital, entre Pinto y Sumampa, en una zona limítrofe con Córdoba y Santa Fe. Hoy estamos bajo el agua”, explicó.
LLUVIA, DESBORDE Y AISLAMIENTO TOTAL
Según relató, en los últimos días se registraron precipitaciones extremas. “En una sola jornada cayeron 280 milímetros, a lo que se suman lluvias posteriores de 30, 50 y 20 milímetros. Esto agravó una situación que ya veníamos sufriendo por el desborde del río Dulce y el bañado. Estamos en una situación límite”.
El impacto es directo sobre la producción ganadera y la vida cotidiana: animales muertos, caminos rurales anegados y familias aisladas. “Es una situación muy complicada y preocupante que puede extenderse hasta septiembre u octubre”, advirtió.
“NO SE PUEDE LLEGAR NI CON DEFENSA CIVIL”
Moreno describió escenas extremas: recorridos de apenas 16 kilómetros que demandan hasta siete horas, con lanchas inutilizables por la poca profundidad del agua y caminos completamente cubiertos.
“Ni siquiera el Estado puede ingresar con facilidad. Hay imágenes de camionetas de Defensa Civil que no pueden avanzar. Eso demuestra la magnitud del problema. Es inaccesible hasta para el propio Estado, esto denota su ausencia”, señaló.
CLASES VIRTUALES Y SERVICIOS CORTADOS
La crisis también golpea a la educación. Escuelas primarias, jardines y secundarios del departamento funcionan con modalidad virtual por la imposibilidad de traslado de docentes y alumnos.
“Estamos viviendo una situación similar a la pandemia, pero por la falta de accesibilidad”, explicó el productor.
CRISIS GANADERA Y ECONOMÍA EN RIESGO
Como productor, Moreno alertó sobre el fuerte impacto en la economía local. “Se están muriendo cabras y ovejas. Es una producción clave para la región, incluso vinculada al mercado del chivito. Todo eso va a estar muy afectado”.
Además, señaló dificultades para abastecerse de alimentos, medicamentos y mercadería básica, incluso para las familias que viven en zonas rurales.
UN PEDIDO URGENTE DE ASISTENCIA
“Esto no es solo una inundación momentánea. Es una problemática estructural que nos deja aislados y olvidados”, indicó, reflejando la preocupación de una comunidad que hoy lucha por mantenerse en pie en medio del agua y la incertidumbre.
En medio del reclamo, Moreno fue contundente:“al puente sanitario el año pasado pudo pasar una ambulancia. Pero hoy, si hay un enfermo, esa ambulancia no puede salir. Por eso pedimos la solución definitiva”.
Según explicó, la apertura y mejora de caminos no es solo una obra vial, sino una necesidad vital: “nos da educación, producción para sacar nuestros animales, salud, vida y dignidad”.
Además, pidió una respuesta política concreta: “hace años que lo venimos solicitando. Necesitamos una audiencia con el Gobernador para encontrar una solución definitiva”.