El traslado de mascotas se ha convertido en un servicio cada vez más demandado, especialmente en un contexto donde forman parte central de las familias. En diálogo con el programa “La Hora de las Mascotas”, el gerente de Animal Cargo, Favio Cangiano, brindó detalles sobre el trabajo que realizan y los desafíos que implica mover animales tanto a nivel nacional como internacional.

Con 24 años de trayectoria, Cangiano explicó que la clave del servicio no solo está en la logística, sino también en el acompañamiento: “hay que prestar mucha atención a lo que necesita cada familia. Generalmente se trata de mudanzas, situaciones de estrés, y nuestro rol es pensar en lo mejor para la mascota y acompañar en todo el proceso”, señaló.
En ese sentido, remarcó la importancia de la planificación previa, que puede comenzar incluso meses antes del viaje. “Llevamos el canil a la casa para que el animal se adapte, que reconozca su espacio, sus olores. Eso hace que, al momento del traslado, se sienta seguro”, explicó.
El gerente también destacó que cada caso es único y requiere un análisis particular. “No alcanza con saber el peso o tamaño. Necesitamos conocer su comportamiento: si es ansioso, si muerde, si se escapa. Toda esa información es clave para garantizar un viaje seguro”, sostuvo.
Además, subrayó la complejidad de los traslados internacionales, atravesados por normativas sanitarias y requisitos específicos de cada país. En este punto, destacó el trabajo de su equipo, que incluye profesionales veterinarios encargados de gestionar la documentación y evaluar las condiciones de cada animal. En total son 24 personas trabajando.
“Hoy trasladamos alrededor de 200 mascotas por mes a nivel internacional y unas 300 dentro del país. No siempre pueden viajar en cabina, por una cuestión de costos y logística. Por eso buscamos siempre la mejor alternativa posible para cada caso”, explicó.
Cangiano también hizo hincapié en el bienestar durante todo el recorrido, incluso en viajes largos con múltiples escalas. “Nuestro objetivo es que lleguen bien, tranquilos y que el reencuentro con su familia sea lo más feliz posible”, afirmó.
Finalmente, recordó los inicios de la empresa, que surgió casi de manera casual en 2002, cuando ayudó a trasladar dos perros al exterior. “A partir de ahí, todo fue creciendo. Detectamos una necesidad y empezamos a desarrollarla, siempre con el foco en el cuidado y respeto por cada mascota”, concluyó.

















