En la previa de la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra, el analista político Enrique Hisse reflexionó sobre las razones por las que este enfrentamiento continúa despertando emociones tan profundas en la sociedad argentina y aseguró que el duelo trasciende lo estrictamente deportivo.

Durante una entrevista en Mañana Fantástica, Hisse explicó que, si bien desde la Selección se busca transmitir que se trata de “un partido de fútbol”, la dimensión histórica que rodea a ambos países genera un significado especial para muchos argentinos.
“Primero hay que decir que es una semifinal de un Mundial, y eso ya le da una importancia enorme porque están en juego muchas cosas desde lo deportivo. Pero no se puede analizar solamente desde ese lugar, porque hay un contexto histórico que acompaña este enfrentamiento”, señaló.
El analista recordó distintos episodios que forman parte de la memoria colectiva, como el Mundial de 1966, las Invasiones Inglesas y la Guerra de Malvinas.
“Hay una historia entre Argentina e Inglaterra. En 1966 hubo situaciones polémicas en el partido disputado en Wembley, después está todo el recorrido histórico de las relaciones entre ambos países y, fundamentalmente, Malvinas, donde murieron muchos jóvenes argentinos”, expresó.
En ese sentido, Hisse destacó el papel de Diego Maradona en el Mundial de México 1986, al considerar que aquel encuentro tuvo una fuerte carga simbólica.
“Maradona transforma ese partido en algo más que fútbol. La victoria y sus goles quedaron asociados a una memoria histórica, a la necesidad de recordar a nuestros jóvenes de Malvinas. El fútbol se convirtió en un espacio donde la sociedad pudo expresar una emoción que venía de otro lugar”, explicó.
Para el analista, el deporte tiene la capacidad de unir a una sociedad alrededor de una identidad común.
“El fútbol permite que personas que piensan distinto, que tienen diferentes ideologías o posiciones políticas, puedan encontrarse en una misma emoción. Eso hoy no lo logran muchas instituciones, ni siquiera la política. La Selección tiene esa capacidad de generar una unidad nacional”, afirmó.
Soberanía, territorio e identidad
Durante la entrevista, Hisse también vinculó este sentimiento histórico con debates relacionados con la soberanía nacional y el territorio argentino.
En ese marco, cuestionó las discusiones sobre la venta de tierras a extranjeros y sostuvo que el territorio tiene un valor que va más allá de lo económico.
“La tierra no es solamente un negocio. Tiene que ver con la identidad cultural, con la identidad histórica de un pueblo. Cuando se habla del territorio también se habla de soberanía”, manifestó.
Asimismo, hizo referencia a la importancia estratégica de regiones como la Patagonia y planteó que la pérdida de control sobre los recursos naturales puede afectar la capacidad de un Estado.
“Sin tierra, sin territorio, un Estado pierde fuerza, pierde poder. Puede transformarse en una especie de enclave colonial, un lugar donde se extraen riquezas y esas riquezas terminan beneficiando a otros, sin dejar desarrollo propio”, sostuvo.
Hisse explicó que, desde su perspectiva, estos debates están vinculados con la capacidad de una nación de ejercer su propio gobierno y defender sus intereses.
“El desafío de la soberanía también tiene que ver con el autogobierno, con la posibilidad de decidir sobre nuestros recursos y nuestro futuro”, agregó.
Finalmente, el analista volvió al eje del partido entre Argentina e Inglaterra y remarcó que el encuentro representa una combinación de deporte, historia e identidad.
“Por eso un Argentina-Inglaterra genera algo diferente. No es solamente un partido: es memoria, es emoción, es identidad y es una oportunidad donde millones de argentinos vuelven a sentirse unidos por algo en común”, concluyó.

