Ana María del Pilar Domínguez, presidenta de la Asociación por la Memoria, la Verdad y la Justicia de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ex Presos Políticos de Santiago del Estero, dialogó con “Mañana Fantástica” y se refirió al trabajo que impulsa la entidad y al contexto actual de las políticas de derechos humanos en el país.

En ese sentido, sobre los objetivos de la entidad, explicó: “el principal objetivo es sostener la memoria, la verdad y la justicia. Hemos trabajado fundamentalmente en los juicios a los responsables de los crímenes de lesa humanidad”. Y agregó: “Es un objetivo parcialmente cumplido, porque la mayoría de los autores han fallecido o están detenidos, pero lo fundamental es sostener la memoria”.
En ese sentido, advirtió sobre el contexto actual: “hemos visto volver atrás muchos pasos en todo lo construido durante años y el trabajo colectivo de muchísima gente”.
Respecto al rol de la memoria colectiva, señaló que “se ha ido creando un desprestigio de la palabra autorizada. Hay una desautorización de la ciencia, de lo intelectual y de la formación”. Además, remarcó: “esto ha repercutido sobre todo en los más jóvenes, desapegándolos del pensamiento crítico”.
También cuestionó discursos que relativizan lo ocurrido durante la dictadura: “hay gente que habla de una guerra, pero nunca se declaró una guerra. Hay testigos que dicen: ‘¿de qué guerra me hablas?’”.
En esa línea, sostuvo: “el Estado está para cuidar a los ciudadanos. Nunca puede ser delincuente. Incluso cualquier persona acusada tiene derecho a un juicio justo”.
Domínguez afirmó además que aún quedan aspectos sin resolver: “esa justicia no está lograda totalmente. Hubo complicidad empresarial, clerical y también judicial”.
Consultada sobre el rol actual del Estado, fue contundente: “han desmantelado los sitios de memoria y desfinanciado áreas clave como el equipo de antropología forense”.
Por último, reflexionó sobre el clima social: “se ha generado una política de odio que quita racionalidad al pensamiento”. Y concluyó: “esto es grave, porque es lo que ha permitido en otros momentos el genocidio y los delitos de lesa humanidad”.

