En diálogo con Mañana Fantástica, la licenciada Alicia Chávez, referente del movimiento Ni Una Menos, advirtió sobre la gravedad de la violencia de género y la persistencia de cifras alarmantes en el país.

Según explicó, en Argentina una mujer es asesinada cada 32 a 35 horas, generalmente en contextos de violencia ejercida por parejas o exparejas. Además, remarcó que existen formas ampliadas de femicidio, como la violencia vicaria, donde se ataca a personas del entorno de la víctima para generar mayor daño.
“LOS NÚMEROS SIGUEN SIENDO PREOCUPANTES”
Chávez señaló que, a nivel provincial, se lleva adelante un registro propio que refleja una realidad igualmente alarmante. Casos recientes en Santiago del Estero evidencian la gravedad de estos hechos, donde incluso familiares cercanos también resultan víctimas.
DESIGUALDAD Y FALTA DE AUTONOMÍA, FACTORES CLAVE
La integrante de Ni Una Menos destacó que uno de los principales obstáculos para que las mujeres salgan de situaciones de violencia es la falta de independencia económica.
“Muchas no se van porque no tienen a dónde ir ni cómo sostener a sus hijos”, explicó.
EL PESO DEL AMOR ROMÁNTICO Y LOS MANDATOS CULTURALES
También advirtió sobre el impacto de creencias arraigadas que naturalizan la violencia, como la idea de que “el amor todo lo aguanta” o que el agresor puede cambiar. Según indicó, estos patrones siguen presentes, incluso en nuevas generaciones.
EL ROL DE LA ORGANIZACIÓN Y LAS POLÍTICAS PÚBLICAS
Chávez subrayó que el rol del movimiento es visibilizar, acompañar y exigir respuestas del Estado. En ese sentido, remarcó la necesidad de fortalecer políticas públicas: atención efectiva de denuncias, seguimiento de riesgo y herramientas de protección como el botón antipánico. “Es doloroso hablar de esto, pero es lo que está pasando”, concluyó.
Una problemática que continúa en agenda y que exige respuestas urgentes para prevenir nuevas víctimas.





