Cada 2 de octubre se conmemora el Día del Escribano, una fecha que permite poner en valor el trabajo de quienes ejercen la función notarial y su importancia en numerosos actos de la vida cotidiana.

En ese marco, el escribano Pablo Degano compartió su mirada sobre la profesión, la responsabilidad que implica ejercer la fe pública y la necesidad de que las personas recurran al asesoramiento notarial antes de tomar decisiones que puedan tener consecuencias jurídicas o patrimoniales.

“Trabajamos para que el notariado argentino se luzca tanto en los foros internacionales como también a nivel local”.

Degano contó que su vínculo con la escribanía también tiene una raíz familiar, ya que tiene familiares que ejercieron la profesión. Sin embargo, aseguró que su elección estuvo atravesada principalmente por la vocación.

“Soy un bendecido, hago lo que me gusta, soy un apasionado por lo que es la escribanía”, expresó.

Actualmente, además de ejercer su profesión, se encuentra vinculado al ámbito institucional y participa de diferentes iniciativas relacionadas con el trabajo notarial.

UNA PROFESIÓN QUE VA MÁS ALLÁ DE UNA FIRMA

Uno de los principales conceptos planteados por Degano fue la necesidad de superar la idea de que el escribano interviene únicamente cuando una persona necesita firmar una escritura o certificar un documento.

“El escribano puede estar presente incluso antes de que una persona nazca, porque la profesión tiene atribuciones para intervenir en numerosas actuaciones en las que se requiere la formalidad de una escritura pública o la certificación de una firma. Reducir su función al simple hecho de validar una firma es desconocer todo el trabajo que existe detrás. Por ejemplo, cuando un escribano interviene en la constitución de una asociación civil, participa en la formación de una persona jurídica que persigue un determinado fin y que puede generar importantes beneficios de carácter social”.

En ese sentido, explicó que el trabajo notarial puede intervenir en diferentes momentos y situaciones: desde la constitución de una sociedad hasta decisiones vinculadas con el patrimonio familiar, contratos y otros actos jurídicos.

Como ejemplo, recomendó que las personas consulten con un escribano antes de contraer matrimonio para conocer las alternativas relacionadas con el régimen patrimonial matrimonial.

“Siempre digo que el escribano hace un trabajo de asesoramiento muy importante”, remarcó.

Para Degano, esa consulta previa permite que las personas conozcan sus opciones y puedan tomar decisiones con mayor información antes de avanzar con la firma de un instrumento.

LA PREVENCIÓN COMO PARTE CENTRAL DE LA FUNCIÓN NOTARIAL

El escribano también destacó el carácter preventivo de la profesión. Según explicó, una de las tareas fundamentales consiste en acompañar a las personas antes de que surjan conflictos.

“El asesoramiento es previo, el asesoramiento es con tiempo, el asesoramiento con los papeles en la mano”, afirmó.

En esa línea, sostuvo que muchas personas todavía sienten cierto temor de acercarse a una escribanía por considerar que una consulta puede resultar costosa. Sin embargo, señaló que el asesoramiento inicial puede ser fundamental para evitar problemas posteriores.

“El escribano va a cobrar seguramente por la confección del contrato o del instrumento que haya que hacer oportunamente, pero nos evitamos muchos dolores de cabeza”, explicó.

LA RESPONSABILIDAD DE DAR FE PÚBLICA

Otro de los aspectos centrales de la profesión es la responsabilidad que implica el ejercicio de la fe pública.

“El Estado nos ha delegado una responsabilidad enorme”, sostuvo Degano, quien remarcó que esa función debe ser asumida con seriedad, prudencia y responsabilidad.

Explicó que el escribano tiene la responsabilidad de dar certeza respecto de determinados hechos y actos que ocurren ante su presencia, por lo que consideró fundamental no perder de vista la importancia de esa función.

En este sentido, destacó que el ejercicio responsable de la profesión puede contribuir a prevenir conflictos y reducir la necesidad de recurrir posteriormente a instancias judiciales. “No hay que perder de vista el poder que tenemos”.

“Actuar responsable y prudentemente es muy importante en nuestra profesión porque eso redunda en evitar conflictos. Esa es la esencia de nuestra actividad”, señaló.

TESTAMENTOS SOLIDARIOS

Durante la entrevista, Degano también se refirió a la iniciativa de los testamentos solidarios, una herramienta mediante la cual las personas pueden disponer voluntariamente que parte de sus bienes o dinero sea destinada a una institución u organización con fines sociales.

En este sentido, explicó que durante septiembre se desarrolló el mes del testamento solidario y destacó una propuesta impulsada a nivel nacional por el Consejo Federal del Notariado Argentino, que contempla un convenio con UNICEF.

“En septiembre acabamos de pasar el mes del testamento solidario y estamos replicando una idea del Consejo Federal del Notariado Argentino. Se ha firmado un convenio con UNICEF y, a través de este acuerdo, hay escribanos que están realizando testamentos para que las personas puedan dejar algún bien mueble o dinero en beneficio de UNICEF”, explicó Degano.

La iniciativa busca brindar a las personas la posibilidad de expresar, mediante un acto formal, su voluntad de realizar un legado con fines solidarios.

Según explicó, desde el ámbito notarial se trabaja en convenios con distintas instituciones para difundir esta alternativa y facilitar su realización.

El objetivo es trabajar junto con el Colegio de Escribanos, difundiendo esta iniciativa entre todos los profesionales que se encuentran actualmente en ejercicio. De esta manera, aquellos escribano podrán otorgar de manera gratuita este tipo de testamentos.

Asimismo, Degano destacó que el Colegio de Escribanos no cobra ninguna tasa ni arancel por la inscripción del testamento, facilitando así el acceso de las personas que quieran realizar un legado solidario.

EL DESAFÍO DE ACERCAR LA ESCRIBANÍA A LA SOCIEDAD

En el Día del Escribano, Degano puso el foco en la necesidad de que la sociedad conozca mejor las funciones que cumple la profesión y pierda el temor a realizar consultas.

Desde su perspectiva, el escribano cumple un papel que comienza mucho antes de la firma de un documento: implica escuchar, asesorar, prevenir y brindar seguridad jurídica.

Así, la fecha se presenta como una oportunidad para destacar una profesión cuya intervención atraviesa distintas etapas de la vida de las personas, desde decisiones familiares y patrimoniales hasta la constitución de sociedades y otros actos jurídicos.

Para Degano, el desafío consiste también en fortalecer ese vínculo con la comunidad y transmitir que recurrir al escribano de manera anticipada puede ser una herramienta para tomar decisiones con mayor información y prevenir futuros conflictos.