En diálogo con el programa Mañana Fantástica, el desarrollador de emprendedores Guillermo Marzo analizó uno de los principales desafíos de quienes inician un proyecto: la falta de organización.

Durante el tercer episodio de la nueva temporada de “Emprender es posible”, el especialista remarcó que muchos emprendimientos fracasan no por falta de ideas, sino por el desorden en la gestión diaria.
“No hay crecimiento porque hay caos, no hay orden ni control”, sostuvo, al tiempo que insistió en la importancia de registrar cada movimiento del negocio: “hay que anotar qué está entrando”, reiteró como una práctica clave.
Marzo explicó que, en las etapas iniciales, es común que los emprendedores se vean desbordados, pero advirtió que evitar la organización solo agrava la situación. En ese sentido, llamó a dejar de buscar excusas externas y enfocarse en mejorar la administración interna.
Además, destacó la necesidad de generar vínculos con clientes y mantener una comunicación activa, tanto en eventos como en espacios de formación, para evitar desconexiones y potenciar oportunidades.
El especialista concluyó que el orden no solo permite entender mejor el negocio, sino también proyectar crecimiento y recuperar la inversión realizada.
El mensaje fue claro: organizarse no es una opción, es el primer paso para que un emprendimiento sea sostenible.
El emprendedor desordenado:
- Hace lo urgente, no lo importante
- Mezcla plata personal con la del negocio
- No tiene registro de nada
- Vive apagando incendios
Y eso genera algo muy peligroso: agotamiento sin resultados.
Ordenar no es complicarse. Es empezar a tener control.





