En diálogo con Mañana Fantástica, la docente María de los Ángeles Matos Burela analizó el avance del ausentismo escolar y advirtió sobre su impacto en el sistema educativo, en un contexto atravesado por cambios sociales, económicos y demográficos.

Con 14 años de trayectoria y desempeñándose en la Escuela Juan Domingo Perón, Matos Burela señaló que uno de los factores que incide en la disminución de alumnos en las aulas es la baja natalidad a nivel mundial. Según explicó, este fenómeno ya comienza a reflejarse en la realidad educativa argentina, con una menor inscripción de estudiantes y consecuencias directas en la organización del sistema escolar.
No obstante, remarcó que el ausentismo no responde a una única causa. “La situación económica, social y cultural impacta profundamente en nuestras escuelas”, afirmó, al tiempo que indicó que muchas familias enfrentan dificultades para sostener la asistencia regular de los niños debido a las exigencias laborales y la falta de tiempo. A esto se suma, según explicó, un marcado desánimo en los estudiantes.
En cuanto a las consecuencias pedagógicas, la docente fue contundente al señalar que la inasistencia reiterada afecta de manera directa el proceso de enseñanza-aprendizaje. “El alumno pierde contenidos, se retrasa y le cuesta retomar el ritmo de la clase”, sostuvo. En ese sentido, explicó que ausencias prolongadas generan retrocesos en el aprendizaje y dificultan el seguimiento de los contenidos planificados.
Asimismo, advirtió sobre una problemática creciente vinculada al contexto social: el aumento del trabajo infantil. En ese sentido, señaló que cada vez es más frecuente ver a niños en las calles ofreciendo productos, una situación que según explicó responde a la pérdida de empleo en muchas familias. “Esto se ha agudizado y es un tema que preocupa realmente a los docentes”, expresó.
La educadora remarcó que la escuela trabaja activamente para revertir esta realidad, generando estrategias que permitan garantizar la asistencia de los alumnos. “Buscamos alternativas para que el niño asista a clases y no tenga que asumir responsabilidades que corresponden a los adultos”, indicó, al tiempo que recordó que la educación es un derecho fundamental y que el trabajo infantil está prohibido.
En esa línea, cuestionó algunas discusiones actuales en materia educativa a nivel nacional y consideró que no siempre se atienden las necesidades reales de los estudiantes. “Como docentes, estamos constantemente buscando soluciones para que los chicos puedan ir a la escuela”, afirmó.
Finalmente, destacó el esfuerzo cotidiano de la comunidad educativa, que impulsa acciones solidarias como la organización de cooperadoras para la compra de ropa y útiles escolares, además de resaltar la importancia de los comedores escolares como un sostén fundamental para muchos niños. En ese marco, subrayó que detrás de cada inasistencia hay historias complejas que reflejan la realidad social que atraviesan las familias.


