Prestadores advierten que la deuda superaría los $500.000 millones y ya impacta en turnos, tratamientos y servicios médicos.

La crisis financiera del PAMI volvió a encender alarmas en todo el país luego de que prestadores de salud denunciaran que la obra social de jubilados frenó pagos millonarios y comenzó a resentirse la atención médica.
Según trascendió, la deuda acumulada con clínicas, sanatorios, laboratorios y profesionales ya superaría los $500.000 millones, una cifra que pone en jaque la continuidad de prestaciones básicas para millones de afiliados.
El conflicto ya tiene consecuencias concretas: en distintas provincias se reportan demoras en turnos, suspensión de prácticas, interrupciones de tratamientos y derivaciones al sistema público, lo que genera una creciente preocupación entre jubilados y pensionados.
En paralelo, crece la tensión dentro del Gobierno nacional. Distintas versiones indican que existen fuertes cruces entre el Ministerio de Salud y Economía por la liberación de partidas, e incluso se habla de malestar entre funcionarios por la falta de respuestas.
Ante la repercusión del tema, el Ministerio de Capital Humano difundió un comunicado para aclarar que tanto el área de Discapacidad como el PAMI no dependen de esa cartera, sino de la órbita del Ministerio de Salud, encabezado por Mario Lugones.La situación abre un nuevo frente de tensión política y sanitaria, con miles de prestadores en estado de alerta y jubilados que temen nuevos recortes en la atención.


