La investigación por el crimen de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años que permaneció desaparecida desde el 7 de octubre en Corrientes, sumó información determinante tras conocerse los primeros resultados de la autopsia. El informe forense describió un cuadro de extrema violencia y aportó nuevos elementos para reconstruir las circunstancias del asesinato.
De acuerdo con lo comunicado por el Ministerio Público Fiscal, la mujer presentaba numerosas lesiones provocadas con elementos cortantes y punzantes. Las heridas estaban distribuidas en distintas partes del cuerpo, entre ellas el rostro, el cuello, las piernas y el abdomen. Algunas de ellas habrían sido ocasionadas cuando todavía permanecía con vida.
El examen también detectó signos de defensa y desmembramiento. Por la diversidad y cantidad de lesiones, los investigadores consideran que pudieron haberse utilizado varias armas durante el ataque.
El decano del Instituto Médico Forense del Poder Judicial de Corrientes, José Luis Gálvez, explicó que el estado de los restos dificultó establecer si existió una agresión sexual. Por ese motivo, se realizarán pericias adicionales para profundizar el análisis.
Los estudios complementarios se llevarán adelante en Córdoba y en el Laboratorio de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la UNNE. Los especialistas buscarán precisar el intervalo de tiempo transcurrido desde la muerte y analizar el material genético recuperado, con el objetivo de determinar si puede aportar información sobre los responsables.
EL ABOGADO DE LA FAMILIA HABLÓ DE UN ATAQUE DE EXTREMA CRUELDAD
Mientras se conocían los detalles del informe forense, familiares, amigos y vecinos de Nancy se congregaron frente al juzgado para reclamar justicia.
Gustavo Briend, representante legal del esposo y los hijos de la víctima, transmitió la gravedad de lo informado por los profesionales médicos y calificó el hecho como un episodio de absoluto salvajismo.
El abogado destacó la importancia de las muestras obtenidas durante las pericias, ya que los análisis pendientes podrían contribuir a esclarecer el crimen. También sostuvo que deberá profundizarse la investigación sobre una posible agresión sexual y precisó que todavía resta determinar con exactitud la causa de muerte.
El cuerpo de Godoy había sido localizado el miércoles, parcialmente sumergido en un potrero del paraje El Malezal, en la localidad correntina de Esquina. El hallazgo se produjo durante un operativo de búsqueda realizado por efectivos policiales a caballo, a unos 15 kilómetros de la Escuela Rural N.º 626, donde la docente se desempeñaba como suplente.
El sector presenta dificultades de acceso y carece de cobertura telefónica, circunstancias que complicaron las tareas de los investigadores. Después del procedimiento, los restos fueron trasladados al Instituto Médico Forense para los estudios correspondientes.
CINCO PERSONAS PERMANECEN DETENIDAS
Por el crimen hay cinco personas privadas de la libertad, con distintas situaciones procesales.
El principal sospechoso es Ireneo Antonio Zarza, quien se desempeñaba como capataz y encargado del establecimiento rural y está señalado como presunto autor del femicidio.
En tanto, los peones Felipe Sandoval y Nahuel Rojas, junto con Rosa Leguizamón, pareja de este último y baqueana, se encuentran imputados por presunto encubrimiento.
El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, allegado a la familia de los peones, a quien se le atribuye el delito de falso testimonio.
La investigación continúa para establecer cómo se produjo el ataque, qué participación tuvo cada uno de los sospechosos y cuánto tiempo permaneció el cuerpo en el lugar donde fue encontrado. También se intenta determinar si ese potrero fue el escenario del crimen o si los restos fueron trasladados posteriormente.




