La inflación de octubre podría ubicarse alrededor del 2%, de acuerdo con las proyecciones de diferentes consultoras económicas. Entre los factores que explican esta tendencia se encuentran los incrementos en alimentos y bebidas, los combustibles y algunos servicios regulados, aunque los últimos relevamientos detectaron una moderación en determinadas categorías.
Uno de los rubros que continúa mostrando variaciones es el de alimentos. Según el informe de la consultora LCG, durante la cuarta semana de octubre los precios de alimentos y bebidas registraron un avance del 0,2%. De esta manera, el sector acumuló ocho semanas consecutivas con aumentos.
Pese a esta continuidad, el promedio de inflación de las últimas cuatro semanas descendió al 2,7%, lo que representa una reducción de 1,1 puntos porcentuales frente a la medición anterior. En el acumulado mensual, la canasta relevada presentó un incremento del 1,6%.
Al analizar los distintos productos, los mayores movimientos se observaron en panificados, que subieron un 2,4% semanal, y bebidas, con un incremento del 0,9%. En contrapartida, las carnes y las verduras registraron bajas que contribuyeron a moderar el resultado general.
Por su parte, el Banco Central, a través de su último Informe de Política Monetaria, informó que la inflación promedio mensual se ubicó en el 1,9% durante el tercer trimestre, comprendido entre julio y septiembre. La entidad también señaló que la inflación subyacente, que excluye determinados precios regulados y componentes estacionales, descendió al 2% mensual.
Sin embargo, el organismo advirtió que durante el último trimestre podrían aparecer nuevas presiones sobre los precios. Entre los factores mencionados figuran la estacionalidad de la carne vacuna y las actualizaciones de algunos servicios regulados.
En particular, el Banco Central señaló que la carne suele experimentar incrementos durante noviembre y diciembre. También identificó el efecto que tendrá la reducción de subsidios correspondientes al régimen de Zona Fría, junto con los aumentos de los combustibles registrados a fines de septiembre y la evolución internacional del petróleo.
A pesar de estos posibles movimientos, la autoridad monetaria consideró que la política fiscal y monetaria, sumada a una menor inercia en los precios y los salarios, podría favorecer una desaceleración inflacionaria hacia el cierre del año.
QUÉ RUBROS REGISTRARON MAYORES AUMENTOS
Los relevamientos de las consultoras privadas reflejan comportamientos diferentes según el sector. El economista de Equilibra, Gonzalo Carrera, señaló que entre los productos y servicios que mostraron mayores incrementos se encuentran las verduras, la indumentaria, el transporte público y los medicamentos. En tanto, los combustibles también tuvieron ajustes, aunque hasta el momento con una incidencia menor a la inflación general.
Con este panorama, las estimaciones ubican el índice de octubre cerca del 2%, en línea con el 1,9% registrado durante septiembre.
El dato del noveno mes del año representó una aceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto de agosto y llevó la inflación acumulada durante los primeros nueve meses al 23,6%. Los principales factores que incidieron fueron los productos estacionales, especialmente las verduras, y los servicios regulados, como electricidad, gas y medicina prepaga.
Por otra parte, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó variaciones del 1,7% para octubre, 1,6% para noviembre y 1,8% para diciembre.
De concretarse esas previsiones, la inflación anual finalizaría cerca del 30%. No obstante, los analistas advierten que todavía persisten factores que condicionan una reducción más pronunciada de los precios, especialmente por el comportamiento de los alimentos y los servicios.




