El músico santiagueño Ariel Veliz, conocido artísticamente como “El Duende del Violín”, prepara un nuevo proyecto musical junto a sus hijos Martín y Augusto Veliz Gómez, en una propuesta que busca homenajear a una de las grandes figuras del folclore santiagueño: Néstor Garnica.

La iniciativa representa, además, una continuidad familiar de una trayectoria artística que comenzó hace décadas y que tuvo diferentes etapas, desde la participación en agrupaciones vocales hasta su consolidación como violinista.
Veliz recordó que uno de los momentos fundamentales de su carrera fue su paso por el grupo “El Embrujo” cuatro voces que llegó a compartir escenarios con artistas de gran trayectoria como Los Nocheros, Víctor Heredia, Abel Pintos, León Gieco, Jorge Rojas, entre otros.
“Fue una producción hermosa que lamentablemente después no pudo continuar por esas cosas que tiene querer pasar del amateurismo al profesionalismo”, recordó.
Según explicó, la posibilidad de dar ese salto implicaba radicarse en ciudades como Buenos Aires o Córdoba, una decisión difícil para integrantes que ya tenían trabajos, familias y una vida consolidada en Santiago del Estero.
CÓMO NACIÓ “EL DUENDE DEL VIOLÍN”
La historia artística de Ariel tomó otro rumbo cuando comenzó a darle mayor protagonismo al violín. Un consejo de un reconocido músico fue determinante para que profundizara ese camino.
Su gran oportunidad llegó hace aproximadamente 18 años, cuando participó de un festival acompañando a una artista de Esperanza, Santa Fe. Durante un ensayo fue escuchado por el coordinador artístico de un importante festival y su interpretación con el violín llamó inmediatamente su atención.
“Che, negro, tocás bien el violín. ¿Con quién tocás?”, recordó Veliz sobre aquel encuentro.
El productor decidió incorporarlo rápidamente al espectáculo y le pidió que preparara un número como violinista. Fue entonces cuando también nació el apodo que marcaría su carrera.
“¿Cuál es tu nombre?”, le preguntaron.
“Ariel”, respondió.
“No, no. Ya está: Duende. Duende del violín”, fue la respuesta.
El apodo surgió, según contó el músico, por su contextura física y su aspecto santiagueño en medio de un grupo de artistas cordobeses y de otras provincias.
UNA NUEVA ETAPA JUNTO A SUS HIJOS
Hoy, aquella historia artística se proyecta hacia una nueva generación.
Ariel estará acompañado por sus hijos Martín y Augusto Veliz Gómez, quienes combinan sus actividades personales y profesionales con la pasión por la música.
Para Ariel, compartir el escenario con sus hijos significa mucho más que una propuesta artística: es la posibilidad de transmitir una pasión, una historia y una identidad musical construida durante años.
El nuevo proyecto tendrá como eje un tributo a Néstor Garnica, referente indiscutido del violín y del folclore santiagueño.
De esta manera, “El Duende del Violín” vuelve a abrir una nueva etapa de su recorrido artístico, esta vez acompañado por sus hijos y con la mirada puesta en homenajear a un músico que, al igual que él, convirtió al violín en protagonista de la identidad cultural santiagueña.
