En el marco del Día de las Infancias, el grupo de ayuda mutua Eternas Huellas, junto a integrantes de la coordinadora del grupo de “Ayuda Mutua”, las licenciadas Débora Rodríguez y Cynthia Pavón, pondrán en agenda un tema profundamente sensible: la importancia de la fotografía conmemorativa para validar la vida de los bebés fallecidos durante la gestación o poco después de nacer y dejar testimonio de su paso por este mundo.

La actividad, titulada “Crear nuevas memorias de nuestros hijos. El potencial terapéutico de la fotografía en el acompañamiento del duelo perinatal”, se realizará el 14 de agosto a las 17:30 en el Honorable Concejo Deliberante de La Banda. La charla será abierta, gratuita y sin inscripción previa.
Rodríguez explicó que la iniciativa surgió hace varios meses con el propósito de acercar a Santiago del Estero la experiencia de la fotógrafa cordobesa Tamara Costanzo, creadora del proyecto Re cordis, dedicado a acompañar a familias que atraviesan el duelo gestacional y perinatal a través de la fotografía conmemorativa.
“La propuesta busca que el personal de salud, los fotógrafos y toda la comunidad puedan conocer este proyecto y, a partir de allí, generar nuevas formas de acompañamiento para las familias que viven estas pérdidas”, señaló.
Para la psicóloga Cynthia Pavón, la fotografía ocupa un lugar fundamental en el proceso de duelo, ya que estos duelos suelen ser invisibilizados por la sociedad.
“La muerte sigue siendo un tema tabú y mucho más cuando ocurre en el momento en que se espera la vida. Una fotografía permite conservar un recuerdo, legitimar el dolor y reconocer el lugar que ese bebé tiene dentro de su familia”, expresó.
Pavón sostuvo que muchas veces se minimizan estas pérdidas con frases que intentan aliviar el dolor, pero que terminan negando la profundidad de la experiencia. “No solo se pierde un bebé, también se duelan los proyectos, las expectativas y el deseo de ese hijo. Tener una fotografía contribuye a ese reconocimiento y también al reconocimiento social”, afirmó.
En ese sentido, advirtió que cuando estos duelos no son reconocidos, suelen quedar “encapsulados”, dificultando su elaboración emocional.
Desde su experiencia, Débora Rodríguez remarcó que la fotografía conmemorativa pone el foco en la vida y no en la muerte.
“Después de transitar el duelo, lo que queda es valorar la vida de esos hijos que no tenemos en casa, pero sí en el corazón y para siempre. Un hijo es para siempre y el amor también es para siempre”, manifestó.
Rodríguez destacó que las sesiones fotográficas representan una oportunidad para “capturar el amor” y reflejar la existencia de esos hijos, dejando un registro tangible de su paso por la vida de sus familias.
“Queremos que quede plasmado en una fotografía su paso por nuestras vidas y por este mundo. No buscamos recordar la muerte, sino dar testimonio de la vida de nuestros hijos”, expresó.
La charla también busca sensibilizar a los profesionales de la salud sobre la importancia de un acompañamiento respetuoso y brindar herramientas a fotógrafos y personas interesadas en esta disciplina, que cada vez adquiere mayor relevancia como recurso terapéutico en el abordaje del duelo perinatal.
Con esta propuesta, Eternas Huellas invita a la comunidad a reflexionar sobre la necesidad de reconocer estos duelos y de construir memorias que honren la vida de los bebés, permitiendo que ocupen un lugar visible en la historia de sus familias.

