El mercado inmobiliario muestra signos de recuperación, especialmente en el segmento de alquileres, aunque el acceso a la vivienda propia continúa siendo uno de los principales desafíos para miles de familias. Así lo analizaron los corredores inmobiliarios Carlos Borges y Alicia Gay, quienes coincidieron en que la brecha entre los ingresos y las exigencias de los bancos sigue dificultando la posibilidad de obtener un crédito hipotecario.

Borges señaló que existe una importante expectativa en torno a los préstamos para la vivienda, pero advirtió que aún persisten obstáculos que limitan el acceso de la clase media.
“Tenemos un déficit habitacional de más de cuatro millones de viviendas. El Estado tiene un rol fundamental para reducir ese déficit, pero también el sector privado aporta a través de los desarrolladores inmobiliarios y las construcciones en pozo”, expresó.
Sin embargo, explicó que el principal problema radica en la diferencia entre el costo de una propiedad y la capacidad económica de las familias.
“Hay una brecha muy importante entre los ingresos del grupo familiar y los requisitos que exigen los bancos para otorgar un crédito hipotecario. Esa es hoy la mayor dificultad”, sostuvo.
Recuperación de los alquileres
Por su parte, Alicia Gay afirmó que el mercado de alquileres comenzó a mostrar una mejora luego de un inicio de año muy complejo.
“Los meses de enero, febrero y marzo fueron muy difíciles. Ahora la actividad se reactivó, aunque la mayoría de las consultas apuntan a inmuebles más económicos. La gente ya no prioriza determinadas comodidades, sino que busca un lugar que pueda pagar”, explicó.
La corredora indicó además que la desaceleración de la inflación permitió que los ajustes trimestrales o cuatrimestrales sean más previsibles, lo que favoreció la firma de nuevos contratos.
Expensas y servicios, otra preocupación
Durante la entrevista, ambos profesionales también advirtieron sobre el crecimiento de la morosidad en el pago de las expensas y el fuerte impacto del aumento de los servicios públicos.
Gay explicó que muchos consorcios deben utilizar sus fondos de reserva para afrontar gastos esenciales debido al retraso en el pago de algunos propietarios.
“Los procesos judiciales para cobrar las expensas son muy lentos y mientras tanto hay que seguir pagando el agua, la luz, el mantenimiento de ascensores y otros servicios indispensables para el funcionamiento de los edificios”, indicó.
En ese sentido, Borges cuestionó el incremento de las tarifas y sostuvo que los servicios representan una carga cada vez mayor para inquilinos y propietarios.
“Hoy nadie puede calcular cuánto va a pagar el mes siguiente entre alquiler, expensas y servicios. Es una situación que preocupa porque los ingresos no crecieron al mismo ritmo”, afirmó.
Créditos hipotecarios con poco alcance
Respecto de los créditos hipotecarios, Borges consideró que, si bien despertaron expectativas cuando volvieron al mercado, las condiciones actuales limitan su alcance.
“Los bancos ya no financian al Estado como ocurría antes y ahora buscan prestar al sector privado. Sin embargo, los requisitos siguen siendo muy difíciles de cumplir y eso impide que muchas familias puedan acceder a una vivienda propia”, señaló.
Finalmente, Alicia Gay sostuvo que, ante ese escenario, muchas personas terminan recurriendo a desarrollos inmobiliarios privados, aunque aclaró que las cuotas resultan considerablemente más elevadas que las de los planes oficiales de vivienda.
“Comprar un inmueble en un emprendimiento privado hoy es muy difícil para una familia promedio. El acceso sigue siendo muy limitado”, concluyó.

