Con apenas siete años, Noha Francesco Virili comenzó a dar sus primeros pasos hacia uno de los sueños más grandes que puede tener un niño apasionado por el fútbol. El niño arquero santiagueño, formado en la Escuela de Fútbol Pablo VI y bajo la tutela del entrenador de arqueros Sergio “El Perro” Cardozo, fue fichado por el club Club Atlético Independiente y tendrá la posibilidad de entrenar periódicamente en una de las instituciones más importantes del país.

Durante una entrevista en el programa Mañana Fantástica, Noha expresó su felicidad por esta oportunidad que se le presenta a tan corta edad.
El pequeño guardameta reconoció sentirse muy contento por haber sido convocado por la entidad de Avellaneda y señaló que actualmente sigue entrenando en la Escuela de Fútbol Pablo VI en Santiago y a nivel nacional entrenando en el Rojo de Avellaneda.
Consultado sobre quién fue una de las personas más importantes en su crecimiento como arquero, no dudó en mencionar a su entrenador, Sergio Cardozo, a quien definió como una figura clave en su formación.
Por su parte, Cardozo manifestó su orgullo por el presente que atraviesa el niño y destacó que este logro es el resultado del esfuerzo compartido entre el jugador, su familia y quienes forman parte de su proceso de aprendizaje.
“Estamos muy orgullosos de sus logros. Los sentimos como propios porque somos parte del proceso y cuando se generan este tipo de resultados nos llenan de alegría”, expresó el entrenador.
El formador recordó además el momento en que descubrió las condiciones naturales de Noha para ocupar el arco. Según relató, lo observó por primera vez en una cancha mientras jugaba y quedó sorprendido por la forma en que se lanzaba para atajar, algo poco habitual para un niño de tan corta edad.
“Lo vi tirarse y me llamó mucho la atención. Cuando uno trabaja con chicos durante tantos años aprende a detectar ciertas condiciones y ahí noté que tenía algo diferente”, explicó Cardozo.
Detrás de este prometedor presente también aparece el acompañamiento incondicional de su familia. Su padre, Pablo Virili, acompaña permanentemente a Noha en cada entrenamiento y en cada desafío deportivo, apoyándolo en un camino que recién comienza pero que ya le permite vivir experiencias únicas para un niño de siete años.
La historia de Noha Francesco Virili representa el fruto del trabajo, la dedicación y el talento que surge desde las escuelas formativas del fútbol santiagueño. Hoy, con la ilusión intacta y el sueño de llegar cada vez más lejos, el pequeño arquero comienza a escribir sus primeras páginas en una institución histórica del fútbol argentino, llevando consigo la esperanza y el orgullo de toda una provincia.

