La investigación por los presuntos abusos y situaciones de abandono detectadas en la localidad de El Cruce, departamento Figueroa, continúa avanzando y este jueves tuvo una instancia importante con las declaraciones indagatorias de los tres acusados: un matrimonio y el yerno de la pareja.

La causa es llevada adelante por la Unidad Fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual, encabezada por las fiscales Yésica Lucas y Vanina Aguilera, quienes buscan esclarecer las graves denuncias vinculadas a nueve de los trece hermanos que fueron rescatados en un contexto marcado por precariedad extrema, violencia y problemas de alimentación.
Los imputados, detenidos el pasado 7 de mayo tras un procedimiento realizado en el barrio Las Lomas por efectivos del Departamento Trata de Personas y Delitos Conexos, fueron trasladados al Ministerio Público Fiscal para cumplir con las audiencias correspondientes.
Fuentes vinculadas a la causa señalaron que el principal acusado rechazó durante su declaración las acusaciones relacionadas con abandono y las condiciones de vida en las que se encontraban los menores. Sin embargo, los informes incorporados al expediente indicarían situaciones graves de abuso sexual contra al menos dos niñas de la familia.
El hombre enfrenta cargos por abandono de personas agravado, lesiones y delitos contra la integridad sexual, además de otras imputaciones vinculadas a explotación y promoción de la prostitución. Los investigadores consideran que habría tenido un rol determinante dentro de los hechos denunciados.
En tanto, la madre de los menores decidió no prestar declaración. La Justicia la investiga por presunta participación en hechos de abandono, lesiones y como partícipe necesaria en delitos de abuso y explotación.
Por otro lado, el tercer detenido, identificado como yerno de la pareja, está acusado por delitos de abuso sexual en perjuicio de integrantes del grupo familiar.
De acuerdo con los investigadores, el escenario encontrado durante el operativo reflejaba una situación de extrema vulnerabilidad. Los menores presentaban problemas de salud, falta de acceso a la educación y condiciones habitacionales precarias. Además, cuatro de los hermanos con discapacidad continúan internados bajo seguimiento médico y psicológico.
La Fiscalía continuará con nuevas medidas de prueba, entre ellas evaluaciones psicológicas y entrevistas mediante Cámara Gesell a los menores que puedan declarar. Mientras tanto, la policía mantiene tareas investigativas y no se descartan nuevas disposiciones judiciales en el marco de la causa.

