La séptima audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona reveló cuál era el estado real de salud del astro del fútbol antes de su deceso. Mediante el testimonio de tres peritos, entre ellos Federico Corasaniti, el jefe de la morgue de San Isidro, se detallaron los hallazgos que complican a los acusados.

Los forenses hallaron coágulos separados en las cavidades cardíacas, un dato clave para saber que la sangre se estancó mientras el corazón del Diez fallaba lentamente. Esto indica que el proceso de la muerte fue “agonía prolongada” y no algo repentino.
Además, confirmaron la presencia de líquido en el abdomen (ascitis) y en el saco que rodea el corazón, lo que se conoce como un “derrame pericárdico”. Según el perito, estas condiciones se generaron mientras Maradona estaba vivo y con “bastante tiempo” de antelación.
“La muerte no es un momento, es un proceso”, subrayó Corsaniti, quien declaró que los daños internos eran visibles y marcaban un cuadro de insuficiencia cardíaca que no fue atendido a tiempo.
En el programa El Diario en C5N, con la conducción de Julián Guarino y Daniela Ballester, detallaron los pormenores que surgieron de los testimonios de los peritos forenses.
En cuanto al abdomen de Maradona, se descartó que la hinchazón fuera un proceso posterior al fallecimiento. Aseguraron que la acumulación de un líquido subcutáneo es un signo clínico que sólo ocurre en un organismo con vida.
Por otro lado, respecto a los exámenes complementarios realizados al cuerpo de Diego Maradona, marcaron que no se encontraron ni sustancias ni alcohol en abuso en el torrente sanguíneo del exfutbolista al momento de su muerte.

