En el marco de la conmemoración del 27 de abril, Día de la Autonomía Provincial, el programa Mañana Fantástica recibió la participación del corredor inmobiliario Carlos Borges y del reconocido historiador Clemente Di Lullo, quienes reflexionaron sobre el proceso histórico que dio origen a la autonomía santiagueña.

En relación al proceso histórico, explicaron: “son luchas durante muchísimos años que llevaron a independizarnos de Tucumán . Tiempos difíciles, complejos, con gente comprometida con la independencia y los ideales”. Además, señaló que los hechos se desarrollaron en distintas etapas: “las luchas se iniciaron en 1815 y culminaron en 1816 (en el caso de Borges) o el 1 de enero de 1817, y luego se consolidaron en 1820 (con Juan Felipe Ibarra)”.
Por su parte, el historiador Clemente Di Lullo aportó una mirada contextual sobre el período: “era una instancia muy difícil y compleja, no solo por los peligros externos amenaban con poner fin a la Reolución de mayo, sino por la contradicción entre el centralismo de Buenos Aires y el deseo de autonomía de las provincias”. En ese sentido, sostuvo que se trataba de “una etapa crítica en la formación del Estado Nacional”, donde aún existían dudas sobre la consolidación del proyecto independentista.
Di Lullo remarcó además el carácter colectivo del proceso: fue un acto de valentía colectiva y de liderazgo, destacando la figura de Juan Francisco Borges como precursor del movimiento autonomista: “sin Borges no hubiésemos tenido autonomía”. A su vez, diferenció su rol del de Juan Felipe Ibarra, al señalar que este último “consolida un proceso previo ya iniciado”.
En ese mismo sentido, Borges subrayó el carácter visionario del prócer santiagueño: “Borges es un hombre moderno, con ideas de libertad, igualdad y fraternidad. Un visionario que se encuentra con una sociedad diezmada en su espíritu y que busca recuperar la identidad del pueblo santiagueño”.
Borges encuentra su principal respaldo en los sectores más postergados de la sociedad: el indígena, el negro y el mestizo. En cambio, la élite urbana no lo acompañó en su causa. Sin embargo, su aporte fue decisivo al instalar en el paisano la idea de la libertad como un derecho inherente a todo ser humano, una tarea profundamente transformadora para la época. Por eso fue intensamente perseguido, ya que representaba una figura disruptiva que desafiaba el orden establecido y las estructuras de poder vigentes.
Finalmente, destacaron que esta fecha invita no solo a la memoria histórica, sino también a la reflexión sobre el valor de la identidad y la autodeterminación provincial.

