El Gobierno desplegó un megaoperativo en la zona antes del tratamiento en Diputados. Greenpeace protestó y hubo arrestos.

El debate por la reforma de la Ley de Glaciares comenzó a vivirse con extrema tensión en el centro porteño, donde el Congreso apareció vallado y rodeado por un fuerte operativo de seguridad.
La escena incluyó presencia de fuerzas federales, móviles policiales, hidrantes y controles en los accesos, ante la expectativa por las protestas convocadas por sectores que rechazan el proyecto.
Durante la mañana, un grupo de activistas de Greenpeace desplegó carteles y banderas en el Monumento a los Dos Congresos, en rechazo a la reforma, y la intervención terminó con varios detenidos.
La actividad continuará durante toda la tarde con movilizaciones, clases públicas, una radio abierta y un festival, en una jornada donde se espera una fuerte presencia de organizaciones ambientales y sindicales.
El oficialismo buscará avanzar con una norma que despierta fuertes cuestionamientos por parte de sectores opositores y especialistas, que advierten sobre el impacto que podría tener sobre zonas protegidas y reservas de agua.


