En diálogo con Mañana Fantástica, la docente e historiadora Fernanda Gil Lozano puso el foco en un capítulo poco visibilizado de la Guerra de Malvinas: el rol clave que cumplieron las mujeres durante el conflicto.

Según explicó, al menos 90 mujeres fueron movilizadas en 1982, desempeñando funciones esenciales en áreas sanitarias y logísticas. Muchas de ellas trabajaron en condiciones extremas, incluso bajo fuego, asistiendo a soldados heridos y brindando contención emocional en medio del horror.
EN EL FRENTE Y BAJO ATAQUE
Las mujeres participaron en operativos de rescate desde helicópteros y en hospitales instalados en buques como el ARA Bahía San Blas y el ARA Almirante Irízar, donde recibían a los heridos provenientes del frente. “Nunca flaquearon”, destacó Gil Lozano, al describir su valentía y compromiso en situaciones límite.
ROLES CLAVE, HISTORIAS SILENCIADAS
Instrumentadoras quirúrgicas, enfermeras y personal logístico cumplieron tareas fundamentales. Sin embargo, muchas de ellas fueron negadas como veteranas de guerra y enfrentaron un proceso de “desmalvinización”, marcado por el silencio, la discriminación y la falta de reconocimiento institucional.
EL IMPACTO Y LA DEUDA HISTÓRICA
La historiadora remarcó que estas mujeres no solo enfrentaron el conflicto, sino también sus secuelas. “Fueron tratadas de locas o de buscar protagonismo”, señaló. Recién en 2012, solo 16 de ellas fueron oficialmente reconocidas, dejando aún una deuda con muchas otras que permanecen invisibilizadas.
UNA MIRADA QUE REESCRIBE LA HISTORIA
Gil Lozano subrayó la importancia de incorporar la perspectiva de género para comprender el verdadero alcance de la guerra: “Existe un prejuicio que dice que las guerras las hacen los varones, pero las mujeres siempre estuvieron, aunque se las haya relegado a roles considerados secundarios”.
El desafío, concluyó, es seguir recuperando estas historias y garantizar el reconocimiento pleno de quienes también fueron protagonistas de uno de los episodios más dolorosos de la historia argentina.





