En Upianita, Departamento Silípica, la tradición agrícola y la música se entrelazan en la vida de Gastón Umbidez, un joven agricultor que ha encontrado en el trabajo en el campo y en el folclore su verdadera pasión.

Gastón proviene de una familia de agricultores, y desde pequeño estuvo en contacto con la tierra. “Esto de trabajar en la agricultura viene de años, de mis abuelos”, cuenta. Hoy, junto a su familia, aplican técnicas modernas como el riego por goteo y la colocación de plantines, acelerando los procesos de siembra y cosecha de sandía, melón y zapallo. “No es fácil, se requiere mucha inversión, pero por suerte ya contamos con las instalaciones necesarias y cada año seguimos trabajando y creciendo”, señala.
Pero la historia de Gastón no termina en el campo. El folclore siempre estuvo presente en su hogar: sus abuelos escuchaban a Los Hermanos Mattar, Carlos Infante y Los Carabajal, despertando en él un amor por la música que decidió tomar en serio años después. “ Hoy estoy ensayando de la mano del profesor Hernán Olivera y busco trascender, mostrando mi música de manera profesional”, explica.
Entre la tierra y la música, Gastón demuestra que la pasión, el esfuerzo y la constancia no tienen límites. Su historia es un ejemplo de cómo se puede cultivar un sueño y verlo florecer, tanto en los campos de Upianita como en los escenarios del folclore santiagueño.