El Gobierno argentino respondió este jueves a los cuestionamientos del Reino Unido por la decisión de recurrir a un procedimiento de arbitraje internacional en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR), en medio de la disputa por las actividades hidrocarburíferas en el área de las Islas Malvinas.
A través de un comunicado difundido por el canciller Pablo Quirno, la Cancillería rechazó que la presentación argentina tenga como objetivo afectar los derechos de los habitantes de las islas y defendió el recurso a un tribunal internacional como una vía prevista por el derecho internacional.
“Nada tiene que temer de un tribunal”, sostuvo Quirno, en referencia a la posición británica sobre la legalidad de las actividades hidrocarburíferas en la zona en disputa.
Desde Buenos Aires remarcaron que tanto Argentina como el Reino Unido son Estados parte de la CONVEMAR y que ambos aceptaron los mecanismos establecidos por la convención para resolver controversias. En ese sentido, la Cancillería sostuvo que recurrir al arbitraje constituye un procedimiento contemplado en el tratado.
El Gobierno argentino señaló además que su presentación busca defender los derechos que considera propios sobre los recursos naturales del área en disputa. La respuesta se produjo luego de que la ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, cuestionara la iniciativa argentina y defendiera las actividades hidrocarburíferas desarrolladas bajo administración británica.
Según la postura expresada por Londres, esas actividades se realizan de acuerdo con el derecho internacional y con las disposiciones de la CONVEMAR. Frente a ello, la Cancillería argentina planteó que el Reino Unido tendrá la posibilidad de presentar sus argumentos ante los árbitros encargados de analizar el caso.
Argentina manifestó su confianza tanto en el tribunal arbitral como en el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, y sostuvo que serán esas instancias las que deberán analizar las posiciones de ambas partes y resolver conforme al derecho aplicable.
El comunicado también cuestionó la interpretación británica de que el recurso argentino afecta la confiabilidad del país como socio. Quirno sostuvo que la confiabilidad internacional está vinculada con el cumplimiento de los compromisos asumidos y remarcó que Argentina está utilizando un mecanismo previsto en una convención de la que ambos países forman parte.
El Gobierno argentino también volvió a mencionar el marco de las Naciones Unidas respecto de la cuestión Malvinas y reafirmó su disposición a retomar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido para abordar la disputa de soberanía.
Mientras avanza el procedimiento jurídico internacional, la Cancillería sostuvo que Argentina continuará recurriendo al diálogo, la diplomacia y el derecho internacional como herramientas para sostener su posición sobre las Islas Malvinas y los recursos naturales del área en disputa.




