La investigación por el femicidio de Yudith Nazarena Jerez, ocurrido en Tucumán, sumó un nuevo elemento que podría ser clave para reconstruir lo sucedido. Pablo Pitali, pareja de la víctima y principal sospechoso del crimen, permanece internado en coma inducido y con asistencia respiratoria luego de que los médicos detectaran que tenía un proyectil alojado en la cabeza.
La herida de bala no había sido advertida inicialmente. Después de ser encontrado por los investigadores, Pitali fue trasladado primero al hospital de Alberdi y posteriormente derivado al hospital Ángel C. Padilla, de San Miguel de Tucumán.
Una tomografía permitió detectar el proyectil y los médicos decidieron realizar una intervención quirúrgica para extraerlo. Según trascendió, antes de la operación el hombre se encontraba consciente y podía movilizarse. Sin embargo, posteriormente su estado de salud se agravó y quedó bajo coma inducido y asistencia mecánica.
LA HIPÓTESIS QUE ANALIZA LA JUSTICIA
El hallazgo de la herida abrió una nueva línea dentro de la investigación. Una de las hipótesis que manejan los investigadores es que Pitali habría asesinado a Yudith y luego habría intentado quitarse la vida disparándose en la sien.
De acuerdo con esa posibilidad, posteriormente se habría trasladado o recostado en una habitación cercana, donde finalmente fue encontrado escondido debajo de una cama.
Por el momento, esta reconstrucción no fue confirmada oficialmente. La Fiscalía espera los resultados de las pericias balísticas y de otros estudios para determinar qué ocurrió y establecer si el arma utilizada contra Yudith también fue la que provocó la lesión del acusado.
LAS EVIDENCIAS EN LA VIVIENDA
Mientras Pitali era llevado al hospital, los investigadores continuaron con las tareas periciales en la vivienda de La Cañada, donde fue encontrada asesinada Yudith.
En el lugar detectaron un importante desorden, un elemento que podría ser compatible con un enfrentamiento físico previo al crimen, aunque este aspecto también deberá ser establecido mediante las pruebas reunidas.
Los peritos secuestraron además dos vainas servidas y un arma calibre .22 con manchas de sangre. Ahora se intenta determinar si esa pistola fue utilizada para disparar contra la víctima y si existe alguna relación entre ese arma y la lesión que sufrió Pitali.
El análisis del proyectil retirado durante la cirugía será especialmente relevante para avanzar en esa comparación.
LA IMPUTACIÓN QUEDÓ EN ESPERA
La situación médica del sospechoso impidió que la Fiscalía pudiera avanzar inmediatamente con su imputación por el asesinato de Yudith.
La intención de los investigadores es formalizar la acusación cuando su estado de salud lo permita. La causa se encamina a determinar la responsabilidad de Pitali por el femicidio de su pareja, un delito que contempla la pena de prisión perpetua en caso de una eventual condena.
Mientras tanto, la investigación continúa con la recopilación de testimonios de familiares y personas cercanas a ambos.
Uno de los principales objetivos será reconstruir la relación entre Yudith y Pitali, establecer si existían antecedentes de violencia o conflictos y determinar qué ocurrió dentro de la vivienda antes y después del asesinato.




