La última jornada del juicio por el crimen de Aralí Vivas, la niña de 8 años asesinada en la localidad cordobesa de Brinkmann en noviembre de 2024, comenzó este jueves a las 11. Durante la audiencia se desarrollarán los alegatos finales y, posteriormente, el tribunal y los jurados populares deberán definir la responsabilidad de los tres acusados.
Los imputados son Rocío Milagros Rauch, madre de Aralí; Ezequiel Matías Simeone, pareja de la mujer; y Cristian Hernán Varela, amigo de ambos. Los tres enfrentan acusaciones por abuso sexual agravado por la edad de la víctima y por la participación de más de una persona, además de homicidio criminis causa. En el caso de Simeone, también se suma una imputación por incendio.
En caso de ser encontrados culpables de los delitos atribuidos, los acusados podrían recibir prisión perpetua.
LA DEFENSA DE LA MADRE PIDIÓ SU ABSOLUCIÓN
Antes del comienzo de la audiencia, los abogados Marcos Arnold y Luis Alberto Elisea, representantes de Rauch, anticiparon que solicitarán la absolución de la madre de Aralí.
El tribunal que lleva adelante el debate está integrado por los jueces Guillermo Rabino, Alejandro Acuña y Claudio Requena. A ellos se suma un jurado popular conformado por ocho ciudadanos, quienes tendrán intervención en la determinación de culpabilidad o inocencia.
El padre de la niña, Ricardo Vivas, participa en el proceso como querellante particular.
EL CRIMEN OCURRIÓ EN NOVIEMBRE DE 2024
El hecho investigado ocurrió el 1 de noviembre de 2024, cuando se produjo un incendio en una vivienda de Brinkmann. Una vez controlado el fuego, los investigadores encontraron el cuerpo de Aralí.
De acuerdo con la investigación, la niña ya había fallecido antes de que comenzara el incendio y presentaba lesiones compatibles con un abuso sexual. El fiscal Oscar Gieco había definido la muerte como “traumática”.
Para los investigadores, el incendio habría sido provocado por Simeone con el objetivo de eliminar evidencias relacionadas con el crimen, motivo por el cual también quedó imputado por ese delito.
CÓMO AVANZÓ EL JUICIO
El debate oral comenzó el 22 de septiembre y contó con la declaración de más de una decena de testigos. Durante las distintas audiencias participaron familiares de los acusados, médicos y especialistas que intervinieron como peritos.
El proceso se desarrolló con participación de jurados populares y bajo modalidad de puertas cerradas.
De los tres imputados, Cristian Varela fue el único que declaró ante el tribunal. Según su testimonio, concurría a la vivienda de Rauch y Simeone para comprar drogas y negó haber participado tanto del crimen como de los abusos.
Rauch y Simeone, en cambio, decidieron no prestar declaración durante el juicio.
EL PEDIDO DE LA FAMILIA
En la previa de la definición del juicio, los familiares de Aralí volvieron a reclamar una condena para los tres acusados y solicitaron que también se profundice la investigación sobre las circunstancias previas al asesinato.
Durante el comienzo del debate, Betiana Heredia, prima de la madre de la niña, había reclamado que los responsables recibieran la pena máxima y sostuvo: “Que no salgan más de la cárcel”.
La familia también cuestionó el funcionamiento de los organismos encargados de proteger a Aralí y a sus hermanos y pidió determinar si existieron fallas u omisiones en las medidas de protección adoptadas antes del crimen.
En las horas previas a la audiencia final, Natalia, tía de Aralí, volvió a plantear ese reclamo en las inmediaciones de Tribunales. Según manifestó en declaraciones a El Doce, considera que hubo otros actores que deberían ser investigados por lo ocurrido.
Con los alegatos finales, el proceso entra en su etapa decisiva. Luego de escuchar a las partes, el tribunal y los jurados populares deberán determinar si los tres acusados son culpables o inocentes de los delitos que se les atribuyen.




