La investigación por el femicidio de Rocío Núñez, ocurrido en Mar del Plata, incorporó nuevos testimonios que dan cuenta de un contexto de presunta violencia que la joven habría atravesado durante los últimos meses de su relación con José Leonardo Cejas Urbistondo, detenido como acusado del crimen.

Rocío tenía 27 años y era madre de tres hijos. Según personas cercanas a la víctima, recientemente había perdido un embarazo que esperaba junto a Cejas Urbistondo. Los allegados atribuyeron esa pérdida a los golpes que, según su relato, habría sufrido durante la relación.

La pareja llevaba aproximadamente cinco meses de convivencia y, de acuerdo con el entorno de la joven, las discusiones y los episodios violentos eran habituales.

LOS TESTIMONIOS SOBRE LA RELACIÓN

Personas cercanas a Núñez describieron una relación atravesada por conflictos y señalaron que la joven habría sufrido distintas situaciones de violencia física.

En ese contexto se produjo la pérdida del embarazo. Rocío ya tenía tres hijos: un niño de 9 años, una niña de 5 y otro pequeño de 3.

Sus allegados también mencionaron otros episodios violentos entre la pareja y aseguraron que, en algunas oportunidades, Rocío habría intentado defenderse durante los enfrentamientos.

La situación personal de la joven era además compleja. Según trascendió, no tenía trabajo en el último período y atravesaba dificultades económicas.

EL ATAQUE QUE TERMINÓ CON SU VIDA

El crimen ocurrió durante la mañana del martes en el barrio Las Heras, de Mar del Plata. Cerca de las 10, un llamado al sistema de emergencias 911 alertó sobre una posible situación de violencia dentro de una vivienda.

Al arribar al lugar, los efectivos encontraron a Rocío con una herida de arma de fuego en el cuello. Pese a la intervención de los servicios de emergencia, la joven murió en el lugar.

Durante las primeras tareas investigativas fueron secuestradas dos armas de fuego: un revólver Orbea calibre .38 largo y otro Italo Gra calibre .32. Según los investigadores, ambos tenían sus números de serie eliminados.

La causa quedó a cargo del fiscal Carlos Russo, quien deberá determinar cómo se produjo el ataque, cuál fue la secuencia previa y qué arma fue utilizada para provocar la muerte de Núñez.

EL SOSPECHOSO INTENTÓ ESCAPAR

Luego del crimen, Cejas Urbistondo habría abandonado el lugar. La Policía puso en marcha un operativo de búsqueda que permitió localizarlo poco después.

Según la información conocida hasta el momento, cuando los agentes se acercaron, el sospechoso habría arrojado dos armas al suelo antes de ser reducido y detenido.

Los elementos secuestrados serán sometidos a distintas pericias. Entre las medidas previstas se encuentra el análisis de las armas y un dermotest al detenido, con el objetivo de determinar si presenta rastros compatibles con la manipulación o utilización reciente de un arma de fuego.

TENÍA UN PEDIDO DE CAPTURA POR OTRO HOMICIDIO

La situación judicial de Cejas Urbistondo presenta además otro elemento de gravedad: el hombre, de 39 años, tenía un pedido de captura vigente en una causa por un homicidio ocurrido en enero.

En ese expediente se investiga la muerte de un joven que habría sido baleado en el rostro cuando intentó impedir un robo en el corralón donde trabajaba.

Ahora, además de afrontar la investigación por el femicidio de Rocío Núñez, Cejas Urbistondo deberá responder ante la Justicia por aquella causa pendiente.

Los investigadores también deberán establecer las circunstancias en las que el acusado permanecía en libertad pese a la orden de captura que pesaba sobre él.