Un vecino de El Mojón, en el departamento Pellegrini, presentó una denuncia por presunta estafa contra la responsable de una empresa dedicada a la comercialización de piletas, a quien acusa de quedarse con más de $2,1 millones luego de que se frustrara la compra e instalación de una piscina cuyo valor total superaba los $4,3 millones.

El denunciante, representado legalmente por el abogado Luis Barraza, indicó que la empresaria reside en la ciudad de La Banda, aunque la negociación se llevó a cabo en la Capital. De acuerdo con la presentación judicial, el acuerdo fue realizado de manera directa y sin la firma de un contrato formal, ya que la vendedora le aseguró que no era necesario, lo que generó un marco de confianza para avanzar con la operación.
Más adelante, el comprador descubrió que sí existía documentación interna, ya que la propia comerciante había completado un formulario preimpreso fechado el 31 de julio de 2025. El plan de pago incluía cheques electrónicos, que no se depositaban en la cuenta de la acusada sino en la de un presunto proveedor. En ese contexto, el 26 de septiembre de 2025 se concretó la transferencia de un cheque por $2.134.833.
La entrega del segundo pago no pudo realizarse por problemas técnicos, situación que derivó en la cancelación del negocio por parte de la vendedora. Según relató el denunciante, aceptó la rescisión con la condición de recuperar el dinero ya abonado. El 2 de octubre de 2025, la empresaria confirmó la anulación de la operación y prometió la devolución del monto recibido.
Sin embargo, siempre de acuerdo a la denuncia, el reintegro nunca se concretó. Desde entonces, la acusada habría dilatado la situación con distintas excusas y promesas de pago que, hasta el momento, no se cumplieron. El caso quedó en manos de la fiscal Eugenia Callegaris.