La medicina veterinaria incorpora cada vez más herramientas complementarias para abordar a los animales desde una mirada integral. En ese contexto, las Flores de Bach aparecen como una alternativa orientada a acompañar el tratamiento de las mascotas teniendo en cuenta no solo su estado físico, sino también sus emociones y el entorno en el que viven.

Durante una entrevista en La Hora de las Mascotas, la médica veterinaria Dra. Jimena Massi conversó con el Dr. Luciano Storniolo, médico veterinario y terapeuta de Flores de Bach, quien explicó cómo trabaja con esta terapia y por qué considera fundamental abordar al paciente como un todo.
“Es una terapia complementaria”, aclaró Storniolo desde el comienzo, y remarcó que no reemplaza a la medicina convencional. Según explicó, desde hace dos o tres años trabaja con una modalidad de medicina veterinaria integrativa, incorporando una mirada holística sobre sus pacientes.
“No la veo solamente como un cuerpo, sino como un cuerpo, un alma y una energía”, señaló el profesional, quien sostuvo que esta perspectiva permite observar aspectos que muchas veces quedan fuera del abordaje tradicional.
¿QUÉ SON LAS FLORES DE BACH?
Storniolo explicó que las Flores de Bach son esencias elaboradas a partir de 38 flores, desarrolladas por Edward Bach, médico cirujano y homeópata británico que comenzó a investigar una forma diferente de abordar la salud.
De acuerdo con la explicación del veterinario, estas esencias actúan principalmente sobre el plano emocional y se utilizan como complemento de los tratamientos convencionales.
“No se tratan enfermedades, sino que se trata al individuo como un todo”, sostuvo Massi.
Desde esta perspectiva, una enfermedad o una determinada manifestación física puede estar relacionada con factores emocionales o con situaciones que atraviesa el animal.
CAMBIOS EN EL ENTORNO Y EMOCIONES
Uno de los ejemplos planteados durante la entrevista estuvo relacionado con los gatos y su sensibilidad frente a los cambios.
Storniolo explicó que no es lo mismo abordar un gato con una obstrucción uretral sin considerar su contexto que analizar qué ocurrió en su entorno. Una mudanza, la llegada de un bebé o modificaciones importantes dentro del hogar pueden generar situaciones de estrés que deben ser contempladas dentro del abordaje integral.
“No es lo mismo un gato obstruido donde ha habido una mudanza o una obstrucción uretral porque ha nacido el bebé de la casa”, explicó.
En ese sentido, las Flores de Bach pueden utilizarse como complemento para acompañar emociones como miedo, ansiedad o malestar, especialmente frente a situaciones de cambios, mudanzas, eventos o pirotecnia.
LA RELACIÓN ENTRE EL ANIMAL Y SU FAMILIA
Durante la entrevista también se destacó la importancia del vínculo entre las mascotas y las personas con las que conviven.
La Dra. Jimena Massi remarcó cómo los animales son cada vez más considerados parte de la familia, mientras que Storniolo señaló que esa conexión también puede influir en su bienestar.
El profesional ejemplificó esta situación al referirse a un animal enfermo: además del tratamiento médico, considera importante cómo continúa el cuidado en el hogar, el ambiente, la atención, el estímulo y la relación con sus responsables.
“La intención también es la que vale”, afirmó Storniolo, al destacar la importancia del vínculo entre propietario, terapeuta y paciente.
UNA MIRADA INTEGRAL
El veterinario también explicó que no todas las personas tienen la misma apertura frente a este tipo de terapias y reconoció que existen diferentes posturas dentro de la propia profesión.
Sin embargo, sostuvo que su objetivo es buscar una forma distinta de abordar determinadas patologías, siempre desde una perspectiva complementaria.
En cuanto a la utilización de las Flores de Bach junto con otros tratamientos, Storniolo señaló que, según su experiencia, no presentan contraindicaciones ni interacciones con medicamentos, y las describió como inocuas.
La propuesta, entonces, no plantea reemplazar la medicina veterinaria tradicional, sino sumar herramientas para observar al animal desde una perspectiva más amplia.
TRATAR AL PACIENTE Y NO LA ENFERMEDAD resume una mirada que busca comprender al animal más allá de sus síntomas: su estado físico, sus emociones, su entorno y el vínculo que mantiene con quienes forman parte de su vida.
