NATURALEZA QUE CURA, CIENCIA QUE GUÍA: LA MICOTERAPIA LLEGA A LA MEDICINA VETERINARIA

La utilización de hongos medicinales y adaptógenos comienza a despertar un creciente interés dentro de la medicina veterinaria como herramienta complementaria para acompañar distintos tratamientos y contribuir al equilibrio fisiológico de los animales.

Durante una entrevista en La Hora de las Mascotas la médica veterinaria Dra. Jimena Massi y la Dra. Elisa Romio, farmacéutica y directora técnica de Mycelium Argentina, abordaron los beneficios, aplicaciones y también los riesgos que deben tenerse en cuenta antes de incorporar estos productos a la salud de las mascotas.

Romio explicó que los adaptógenos son hongos medicinales no alucinógenos que poseen la capacidad de ayudar al organismo tanto del ser humano como de los animales a responder frente a situaciones de estrés y recuperar su equilibrio. Según detalló, su característica principal es generar una respuesta normalizadora: pueden ayudar a disminuir una respuesta fisiológica exacerbada o estimularla cuando se encuentra disminuida.

Entre los hongos más conocidos, la farmacéutica destacó la melena de león, vinculada principalmente con el sistema cognitivo, la microbiota y el eje intestino-cerebro; el reishi, asociado al estrés, la ansiedad, el descanso y procesos inflamatorios; y el cordyceps, utilizado especialmente para acompañar la energia, resistencia física, la recuperación, la fatiga y también aspectos vinculados con la fertilidad.

Sin embargo, Romio remarcó que en medicina veterinaria no se debería elegir un hongo únicamente a partir de un síntoma aislado, sino analizar el sistema fisiológico comprometido. En ese sentido, mencionó diferentes alternativas para acompañar el sistema inmunológico, metabólico, neurológico, digestivo y energético.

La Dra. Jimena Massi puso el foco en una cuestión fundamental: la necesidad de evitar la automedicación y la extrapolación directa de productos destinados a seres humanos hacia los animales.

Uno de los principales riesgos está relacionado con los extractos hidroalcohólicos. Romio explicó que determinados principios activos necesitan ser extraídos mediante alcohol, pero advirtió que algunas especies animales, especialmente los gatos, tienen dificultades para metabolizar el etanol.

Por este motivo, administrar un extracto sin el tratamiento adecuado podría generar más perjuicios que beneficios. La especialista señaló que existen productos previamente desalcoholizados y también procedimientos para eliminar el alcohol, aunque desaconsejó realizar este proceso de manera casera debido a la dificultad para determinar cuánto alcohol debe evaporarse y al riesgo de que el calor degrade los principios activos.

La entrevista dejó así un mensaje central para quienes buscan alternativas naturales para sus mascotas: que un producto sea natural no significa que pueda utilizarse sin criterio profesional.

La micoterapia puede constituir una herramienta complementaria dentro de un abordaje integral, pero su incorporación debe contemplar la especie, el estado fisiológico del animal, el producto utilizado, su concentración y la correspondiente indicación veterinaria.

EL RIESGO DE COMPRAR SIN CONOCER EL ORIGEN

Uno de los principales llamados de atención estuvo dirigido a la compra de productos a través de redes sociales y canales informales.

La especialista advirtió que muchas veces el consumidor desconoce cuál es la concentración real del producto, quién lo elaboró, bajo qué condiciones fue producido y a quién recurrir ante una eventualidad.

Con una comparación contundente, Romio sostuvo:

“A mí me gusta la poesía, pero ¿vos dejarías que un poeta lleve tus libros contables?”

La respuesta fue utilizada para remarcar que la elaboración de productos destinados a la salud debe estar en manos de profesionales capacitados y responsables de su producción.

En ese sentido, destacó la importancia de conocer quién fabrica el producto, qué concentración posee, qué controles atraviesa y qué profesional respalda su elaboración.

 NATURAL NO SIGNIFICA INOFENSIVO

El avance de la micoterapia dentro de la medicina veterinaria plantea nuevas herramientas, pero también exige responsabilidad. Que un producto provenga de un hongo, una planta o cualquier otro elemento natural no significa que pueda administrarse sin conocer sus efectos, interacciones y dosis.

La elección del hongo adecuado debe partir de una evaluación integral del paciente, teniendo en cuenta su especie, edad, estado fisiológico, enfermedades preexistentes y medicamentos que recibe.

Por eso, tanto la Dra. Jimena Massi como la Dra. Elisa Romeo coincidieron en una premisa fundamental: la naturaleza puede aportar herramientas, pero la ciencia y el conocimiento profesional son los que deben guiar su utilización.

NATURALEZA QUE CURA, CIENCIA QUE GUÍA: el desafío no pasa solamente por descubrir las propiedades del reino fungi, sino por aprender a utilizarlas con conocimiento, responsabilidad y seguridad.

 

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