SIN BAÑOS NI LUZ: EL RECLAMO URGENTE DE LOS FERIANTES DEL VIADUCTO

La feria del Viaducto se consolida como uno de los principales espacios de trabajo informal en Santiago del Estero, en un contexto económico que empuja a cada vez más familias a generar ingresos propios. Así lo expresaron las emprendedoras Karina Díaz y Valentina Chávez en diálogo con el programa Mañana Fantástica, donde describieron la realidad que atraviesan los feriantes y plantearon una serie de reclamos urgentes.

Karina Díaz, quien además cumple funciones de organización dentro del predio, explicó que actualmente cerca de 300 emprendedores participan de la feria, que funciona los fines de semana y días feriados en la intersección de calles Chaco y Arenales. Según indicó, el crecimiento del espacio está directamente vinculado a la necesidad económica: “la gente se rebusca día a día. Hay momentos en que se vende y otros en que no, pero todos tratamos de salir adelante como podemos”.

En ese sentido, detalló que el perfil de consumo también cambió. Mientras que la ropa, especialmente la usada perdió demanda, aumentó la búsqueda de alimentos y productos esenciales. “Hoy la gente prioriza comer. Por eso muchos buscamos alternativas para sostenernos”, señaló.

Por su parte, Valentina Chávez, una joven emprendedora que trabaja junto a su madre, contó que su sustento depende en gran parte de la venta de productos dulces, como alfajores, tortas y tartas. Además de su actividad en la feria, recorre durante la semana la zona céntrica para mantener sus ingresos. “Es lo que me permite estudiar y ayudar en mi casa. Ya tengo clientes que me esperan”, destacó.

Sin embargo, ambas coincidieron en la falta de acompañamiento por parte de las autoridades. Entre los principales reclamos, mencionaron la ausencia de baños en condiciones, iluminación adecuada y mayor seguridad. “No tenemos baños químicos ni acceso a servicios básicos. Hay pedidos desde el año pasado que aún no tienen respuesta”, remarcó Díaz.

La falta de iluminación también obligó a reducir el horario de funcionamiento, debido a los riesgos que implica la oscuridad en la zona. A esto se suma la preocupación por hechos de inseguridad, por lo que solicitaron la instalación de garitas policiales permanentes.

Pese a las dificultades, la feria continúa creciendo y recibiendo incluso a vendedores del interior de la provincia, quienes llegan en busca de una oportunidad económica. En ese escenario, la organización interna resulta clave para sostener la convivencia y garantizar el trabajo de todos.

“La feria no es solo un lugar de venta, es una forma de subsistencia. La gente no está ahí por elección, sino por necesidad”, sintetizaron las emprendedoras, al tiempo que reiteraron el pedido de apoyo estatal para mejorar las condiciones en las que desarrollan su actividad.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial