Con esfuerzo, perseverancia y una enorme convicción, Fabiana Chávez logró cumplir uno de los mayores sueños de su vida: recibirse de profesora de Inglés a los casi 50 años. Su historia, atravesada por sacrificios, dolor, fe y amor por el aprendizaje, se convirtió en un verdadero ejemplo de superación personal y una inspiración para quienes creen que ya es tarde para volver a empezar.

En diálogo con Mañana Fantástica, Fabiana compartió su emoción y repasó el largo camino que recorrió hasta alcanzar su meta. Su vínculo con el inglés comenzó en la infancia, cuando apenas tenía 12 años y su madre le marcó un rumbo que, con el tiempo, se transformó en una verdadera pasión.
“Mi historia comienza gracias a mi madre”, recordó con emoción, al contar que desde muy chica sintió una fuerte conexión con el idioma. Sin embargo, por distintas circunstancias de la vida, no pudo iniciar antes la carrera docente. Recién años después, ya con más de 30 años, casada, con dos hijas y con una familia formada, decidió dar el paso y comenzar el profesorado.
Mientras avanzaba en sus estudios, Fabiana también daba clases particulares, una tarea que le permitió sostener su vocación y recibir el acompañamiento de muchas familias que confiaron en ella. Su recorrido académico se desarrolló en el profesorado provincial, hoy en funcionamiento en el Colegio Bicentenario, en una etapa que no estuvo exenta de dificultades.
A lo largo de esos años, debió atravesar momentos muy duros, como el fallecimiento de su padre, problemas de salud de su hermana y las exigencias propias de sostener una familia mientras estudiaba. A eso se sumaban las responsabilidades cotidianas de acompañar a sus hijas en la escuela, sus tareas, actividades deportivas y cada una de sus necesidades, mientras buscaba tiempo para cursar, rendir y seguir adelante.
Pese a todo, Fabiana nunca pensó en abandonar. Por el contrario, aseguró que cada obstáculo la fortalecía aún más en su deseo de llegar a la meta. Con fe intacta y una firme determinación, siguió avanzando hasta lograrlo.
“Una semana atrás lo logré y todavía no lo puedo creer. Ya soy profesora de Inglés”, expresó con una mezcla de alegría, emoción e incredulidad, al poner en palabras lo que significó concretar un sueño tan esperado.
Fabiana destacó también el apoyo incondicional de su familia, a la que definió como un pilar fundamental en todo este proceso. Su marido, con quien comparte casi 20 años de vida, sus dos hijas adolescentes, su hermana y también los padres de sus alumnos fueron parte esencial de este camino de esfuerzo y esperanza.
Durante la entrevista, dejó además un mensaje inspirador para todas aquellas personas que sienten que ya es tarde para estudiar o cumplir un sueño. “Que lo intenten siempre”, afirmó, convencida de que nunca hay una edad límite para aprender, crecer y superarse. En ese sentido, sostuvo que el esfuerzo vale la pena y que el estudio deja una huella que nadie puede quitar.
De cara al futuro, Fabiana sueña con desempeñarse como docente, especialmente acompañando a personas adultas, ya que se siente identificada con quienes deciden volver a las aulas después de muchos años. Actualmente, incluso, ya se encuentra realizando una pasantía en su propio profesorado junto a ingresantes, una experiencia que refuerza aún más su deseo de enseñar y transmitir todo lo aprendido.
La historia de Fabiana Chávez es la demostración de que la constancia, la fe y la decisión pueden más que cualquier dificultad. Su testimonio conmueve, inspira y deja una enseñanza profunda: los sueños no tienen fecha de vencimiento, y siempre se está a tiempo de luchar por aquello que verdaderamente se desea.