En una entrevista con el programa “Mañana Fantástica”, los productores asesores de seguros Martín Berdaguer y Mary Saavedra Gamietea analizaron un insólito hecho ocurrido en la ciudad Capital: una camioneta se incrustó en una reconocida heladería, luego de que su conductor que manejaba en estado de ebriedad perdiera el control. A partir de este caso, surgió la pregunta: ¿quién paga los daños? Los especialistas explicaron qué coberturas del seguro podrían activarse y cuáles no.
Explicaron que es importante analizar la situación desde dos ópticas: por un lado, la del conductor o propietario de la camioneta, y por otro, la del titular del comercio afectado. En cuanto al vehículo, la cobertura que primero se analiza es la póliza de automotores, especialmente la responsabilidad civil, que tiene como objetivo principal mantener indemne al asegurado o al conductor autorizado frente a los daños que ocasione el vehículo.
Sin embargo, en este caso hay un detalle clave que podría modificar la cobertura. Según trascendió en medios, el conductor habría estado en estado de ebriedad al momento del siniestro. Si esta circunstancia se confirma a través de las pruebas del expediente penal, la compañía aseguradora tendría derecho a rechazar el siniestro, ya que el alcohol al volante es una exclusión de cobertura. “Si se comprueba que el conductor superaba los 0,1 gramos de alcohol por litro de sangre, la aseguradora no debería pagar nada”, afirmaron.
En ese caso, el responsable económico de los daños materiales podría ser el conductor (por responsabilidad subjetiva), o el propietario del vehículo (por responsabilidad objetiva), si se tratara de personas distintas. Agregaron que, al observar imágenes del hecho, se notaba que la camioneta estaba ploteada, lo que hace presumir que sería propiedad de una empresa, aunque aún se desconoce si era manejada por un empleado, el dueño u otra persona.
También recordaron que existen diferencias entre el seguro obligatorio y el seguro voluntario. Mientras que el primero de contratación poco habitual tiene un tope muy bajo y solo cubre lesiones o muertes, el voluntario incluye daños materiales hasta los 160 millones de pesos. No obstante, en este siniestro, si se comprueba el consumo de alcohol, ni siquiera ese seguro cubriría los daños, remarcaron.
Así también , los productores indicaron que ahora comienza una etapa de investigación penal donde se determinarán las causas del hecho, el grado de responsabilidad del conductor y los detalles técnicos que permitirán definir si alguna póliza podrá efectivamente activarse. “La instrucción criminal puede llevar tiempo. Se deben realizar pericias, dosajes, informes de criminalística, y se convocan pruebas a pedido de las partes”, detallaron.
Además, los productores asesores de seguros destacaron que la cobertura de responsabilidad civil obligatoria es la mínima con la que debería contar cualquier vehículo, y es la que responde por los daños ocasionados a terceros, tanto en bienes como en personas. Además, si el conductor o el titular del vehículo hubiera contratado una póliza con cobertura de casco, podrían haberse activado garantías por daños parciales o totales al vehículo propio, e incluso por robo o incendio. También se mencionaron las pólizas de accidentes personales o las que forman parte del sistema de riesgo de trabajo, aunque en este caso en particular, el hecho no ocurrió en el marco laboral ni en horario hábil.
Por otro lado, hay pólizas que no se activarían en este tipo de incidentes. Por ejemplo, la cobertura de hechos privados, que ampara daños causados en contextos no laborales ni comerciales como la caída de un árbol o la mordedura de una mascota, no aplica cuando el daño es causado mediante el uso de un vehículo automotor, ya que este tipo de riesgos deben ser cubiertos por un seguro automotor específico. Asimismo, si el conductor se encontraba en estado de ebriedad, esta situación puede representar una causal de exclusión en muchas pólizas, lo cual implica que la aseguradora podría no cubrir los daños ocasionados. Esta realidad refuerza la importancia de contar con coberturas adecuadas y comprender las exclusiones que puede tener cada contrato de seguro.