En diálogo con La Hora de las Mascotas, la doctora María Florencia Carol (MP 3920), especialista en Derecho Animal, se refirió a los reiterados casos de maltrato animal registrados en la ciudad de Añatuya, con especial énfasis en el denominado Caso Mily, que generó una profunda conmoción social.

La letrada explicó que Añatuya “se ha convertido en un foco de preocupación por la reiteración de hechos de violencia interespecies”, el principal sindicado es un individuo identificado como Diyi Jiménez, quien posee antecedentes penales graves, entre ellos homicidio y robo. Según detalló, en 2025 este sujeto cometió un acto de extrema crueldad contra una perra llamada Mily, hecho por el cual se logró inicialmente su prisión preventiva.
Sin embargo, Carol advirtió sobre una grave irregularidad procesal: la declaración de inimputabilidad del acusado se realizó en una audiencia de la cual no fue notificada en su rol de querellante. “Esto constituye una nulidad procesal absoluta, ya que se vulneró el derecho a controlar la prueba”, afirmó. Tras recuperar la libertad bajo una tutela que calificó como ineficaz, el agresor reincidió de inmediato, matando a una perra preñada y ahorcando a sus crías. Para la especialista, estos hechos evidencian que no se trata de situaciones aisladas, sino de un peligro concreto e inminente para la sociedad y los animales.
Respecto a la reciente detención del acusado, la doctora confirmó que, tras volver a delinquir, fue aprehendido nuevamente. No obstante, aclaró que al haber sido declarado inimputable, la causa fue derivada del fuero penal al civil. Actualmente, se tramita su internación en un centro especializado a través de la Defensoría de Niños, Pobres, Ausentes e Incapaces, debido a su peligrosidad.
En paralelo, Carol continúa interviniendo como querellante en la causa penal por el Caso Mily. Su trabajo actual se centra en solicitar la nulidad de la audiencia de inimputabilidad, acceder al registro audiovisual de la misma y al informe médico forense. “Necesito auditar qué pruebas se realizaron y cuál es el diagnóstico preciso. Mi compromiso es que Mily sea reconocida como víctima de un delito, con todos los derechos procesales que eso implica, para evitar que la impunidad se disfrace de diagnóstico médico”, sostuvo.
Durante la entrevista, la especialista también brindó recomendaciones clave para la ciudadanía ante situaciones de maltrato animal. Subrayó que la preservación de la prueba es fundamental: fotos, videos y datos de testigos resultan esenciales. No obstante, desaconsejó la exposición inmediata en redes sociales antes de realizar la denuncia formal, ya que esto puede alertar al agresor y derivar en la desaparición de pruebas o de la víctima. “La discreción inicial es clave para garantizar allanamientos efectivos y rescates exitosos”, explicó.
Ante la negativa de algunas comisarías a recibir denuncias, Carol fue contundente: recordó que el maltrato animal es un delito de acción pública y que la policía tiene la obligación legal de tomar la denuncia. De no hacerlo, el funcionario incurre en el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público, tipificado en el artículo 248 del Código Penal.
Asimismo, aclaró que las denuncias no pueden ser anónimas para tener validez judicial, ya que se requiere la identificación del denunciante para que el Ministerio Público pueda actuar. También remarcó la importancia de aportar la mayor cantidad de datos posibles del presunto maltratador, así como pruebas audiovisuales, testimonios y certificados veterinarios.
En cuanto a los lugares habilitados para denunciar, enumeró:
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Cualquier comisaría de la provincia.
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La sede del Ministerio Público Fiscal, ubicada en Yrigoyen y Chaco.
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La vía virtual, a través del sitio oficial mpfsde.gob.ar/denuncia-web/.
Finalmente, la doctora dejó un mensaje dirigido a quienes aún dudan en denunciar. “Denunciar es un acto de justicia y un deber cívico. Los animales no tienen voz ni capacidad jurídica para defenderse; nosotros somos su única defensa. Las penas pueden parecer bajas, pero el rescate es una victoria absoluta que cambia un destino de dolor por una vida digna”, expresó. Y concluyó con una reflexión contundente: “La violencia contra los animales es la antesala de la violencia social, detenerlo hoy es construir una sociedad más justa para todos”.