En diálogo con El Interior Santiagueño, la arquitecta Julieta Bottoni compartió detalles sobre un innovador proyecto de viviendas ecológicas que busca revalorizar los materiales del entorno y promover una arquitectura más sustentable en el interior provincial.

Casa construida con botellas de vidrio, quincha (tierra compactada en entramado de sunchos) y carpintería hecha a mano.
Bottoni explicó que su propuesta se enmarca en la bioarquitectura, una corriente que plantea repensar el sentido de la vivienda como espacio de cobijo, en armonía con el ambiente y adaptado a las condiciones climáticas locales. En ese sentido, destacó el valor histórico del “rancho” como modelo constructivo propio de la región, aunque aclaró que muchas de las problemáticas asociadas —como la presencia de insectos— no responden al material en sí, sino a la falta de mantenimiento.
“Hay que analizar las patologías de las construcciones. Cualquier vivienda puede presentar problemas si tiene grietas o fisuras”, señaló, al tiempo que remarcó la necesidad de resignificar este tipo de edificaciones tradicionales.
La arquitecta detalló que en su propia vivienda, ubicada en Pinto, se utilizan materiales como botellas de vidrio, barro, cañas y fibras vegetales de la zona. A través de técnicas como la quincha, lograron levantar paredes con entramados naturales, revocados con tierra y protegidos con preparados a base de cal y agua de penca, que actúan como impermeabilizantes.
En cuanto a las cubiertas, combinan soluciones tradicionales como chapas con alternativas naturales, como cañizos, avanzando progresivamente hacia sistemas más ecológicos.
Entre los principales beneficios, Bottoni subrayó la reducción de costos —que puede oscilar entre un 30% y 40%— y el menor impacto ambiental, al evitar el uso intensivo de materiales industriales. Además, resaltó el valor cultural y estético de estas construcciones, que permiten generar una identidad propia a partir de recursos locales.
“El objetivo es mostrar que se puede construir de manera sustentable, reutilizando materiales y poniendo en valor lo que tenemos en nuestro entorno”, concluyó.
La iniciativa no solo propone una alternativa habitacional, sino también una mirada que integra tradición, innovación y conciencia ambiental en el interior santiagueño.