Con una trayectoria profundamente vinculada al folclore santiagueño, el músico y cantor Oscar “Pelo” Ledesma repasó distintos momentos de su vida artística y recordó especialmente su paso por Los Hermanos Toledo, conjunto al que consideró fundamental en su formación musical y personal.
En diálogo con el INTERIOR SSANTIAGUEÑO, Ledesma se mostró agradecido por la posibilidad de compartir nuevamente su historia y aseguró que sus años junto a Los Hermanos Toledo representan una de las etapas más importantes de su carrera.
Su vínculo con la música comenzó a una edad temprana. Según recordó, aprendió a tocar la guitarra a los 13 años, experiencia que luego se profundizó durante su paso por el Colegio San José. Allí conoció a compañeros con quienes comenzó a desarrollar sus primeras experiencias musicales.
“Me conocí con un compañero que era el “Toy” Von Zeilau, semejante cantor. Él cajoneaba de un lado y yo del otro y hacíamos dúo”, relató.
La inquietud musical llevó a que una profesora del establecimiento los convocara para formar un conjunto. Así nació una agrupación integrada también por Romina Acuña y Marito , con la que participaron en festivales intercolegiales.
Posteriormente, Ledesma continuó recorriendo diferentes experiencias musicales. Formó parte de Voces Cuatro y más tarde compartió escenario con Chino Rodríguez, exintegrante de Los Sin Nombre, con quien permaneció durante varios años.
El deseo de ampliar horizontes los llevó a trasladarse a Buenos Aires. Fue allí donde se produjo uno de los encuentros que marcaría definitivamente su trayectoria: su acercamiento a Los Hermanos Toledo.
Ledesma recordó que ya había conocido a los hermanos durante una etapa anterior en Santiago del Estero y que, una vez instalado en Buenos Aires, recibió una invitación de Aníbal Toledo para acercarse y participar de una presentación.
“Me dice: ‘El sábado tenemos una peña, nos falta un integrante, pero ese integrante sos vos’”, recordó entre risas.
Su primera presentación junto al conjunto se produjo en Escobar, hacia fines de 1974 o comienzos de 1975, según precisó. Poco después, los integrantes del grupo le propusieron formalmente incorporarse.
Por entonces tenía apenas 21 años y decidió consultar la propuesta con su padre, como una muestra del respeto y los valores familiares con los que había crecido.
Su historia personal también está estrechamente ligada a los barrios y a los músicos con los que compartió su juventud. Ledesma recordó especialmente su infancia y adolescencia en Tala Pozo, donde, junto a otros jóvenes de la zona, fue construyendo su identidad musical de manera colectiva, específico que es de Arraga y se trasladó a Tala Pozo.
“Aprendíamos entre todos”, señaló al recordar aquellas reuniones en las que los jóvenes intercambiaban conocimientos, exploraban sonidos y descubrían nuevas formas de hacer música.
En 1975 ingresó a Los Hermanos Toledo, aunque su recorrido dentro del conjunto tuvo algunas interrupciones. Tras una etapa en Santiago del Estero, regresó a Buenos Aires y volvió a vincularse con la agrupación.
Durante ese período participó en la grabación de varios discos y atravesó una etapa de crecimiento artístico que, según sus propias palabras, fue determinante para su carrera.
También recordó la salida de Lito Romero del conjunto y la propuesta que recibió para continuar trabajando junto a él . Su respuesta fue contundente, “no me interesa la propuesta, estaba con Los Toledo y había una calidéz , hermandad, armonía y respeto”.
Ledesma explicó que dentro de Los Hermanos Toledo comenzó a asumir distintas funciones musicales, vinculándose no solamente con el canto y el bombo, sino también con otras facetas de la propuesta artística.
“De ellos he aprendido muchas cosas, más de la parte musical, de la parte personal, por el trato que tenían”, destacó.
Para el músico santiagueño, su paso por Los Hermanos Toledo no fue simplemente una experiencia profesional. Representó una etapa de aprendizaje, crecimiento y vínculos que permanecen en su memoria.
“Yo nunca me arrepiento de nada, al contrario, crecíamos, crecíamos. Y tuve las mejores épocas de mi vida con mis hermanos Toledo”, expresó con emoción.
A lo largo de su recorrido, Oscar “Pelo” Ledesma construyó una historia atravesada por la guitarra, el canto, el bombo y, fundamentalmente, por los encuentros con otros músicos. Una trayectoria que comenzó en los escenarios escolares y que encontró en Los Hermanos Toledo uno de sus capítulos más significativos.
Hoy, con la experiencia de varias décadas de camino recorrido, Ledesma continúa reivindicando aquella historia y el aprendizaje recibido de quienes compartieron con él una etapa fundamental de la música popular santiagueña.




