Los Corsos Bandera 2026 volvieron a consolidarse como uno de los eventos más convocantes del interior provincial. Tras varias noches de fiesta, música y color, desde la organización realizaron un balance altamente positivo tanto por la concurrencia de público como por el impacto económico generado para las instituciones locales.

En diálogo con el programa El Interior Santiagueño de Radio Fantástica, el integrante del gabinete municipal y coordinador del evento, Diego Sánchez, destacó el trabajo colectivo que hizo posible el éxito de la fiesta.
“El balance es súper positivo, porque se trabajó muchísimo para poder lograr esto. Hay un equipo enorme detrás, todo el gabinete municipal, distintas áreas de gobierno y también instituciones que no forman parte del municipio pero que colaboran para que nada quede librado al azar”, expresó.
El funcionario también remarcó la importancia de que la ciudad sea tenida en cuenta a nivel provincial, a pesar de su ubicación geográfica cercana al límite con Santa Fe. “A pesar de que estamos lejos de la capital, nos miran y nos tienen en cuenta, y eso es muy importante para nosotros”, sostuvo.
Impacto económico para las instituciones
Uno de los datos más destacados de esta edición fue el movimiento económico que generó el evento. Según precisó Sánchez, alrededor de 8.500 personas asistieron a los corsos, lo que permitió una recaudación a los 40 millones de pesos para las instituciones que participaron dentro del corsódromo.
“Ese monto es lo neto que han ganado las instituciones que trabajaron con la venta de comida y bebida dentro del predio. No estamos contando lo que generó en hoteles, comercios y otros servicios de la ciudad”, explicó.
En ese sentido, destacó que los fondos obtenidos benefician directamente a entidades deportivas, culturales y educativas de la ciudad y la zona. “Hay clubes, cooperadoras escolares y organizaciones que participaron. Ese dinero va directamente a cada institución y a los chicos de Bandera que forman parte de ellas”, señaló.
Un modelo de organización con participación comunitaria
Sánchez también subrayó que la participación de las instituciones es parte de una política que se viene implementando desde hace varios años en la ciudad.
“Hace mucho tiempo venimos trabajando de esta manera, donde las instituciones son parte del evento. Además, eso nos permite ofrecer buena calidad y precios accesibles para los vecinos y visitantes”, afirmó.
Finalmente, resaltó el rol del Estado municipal en la organización de este tipo de celebraciones populares. “Los banderenses hemos vivido desde 2014 una etapa de transformación muy grande, donde los eventos tomaron relevancia y los ciudadanos forman parte de las decisiones. Esto demuestra que cuando el Estado impulsa estas iniciativas, se genera movimiento económico y oportunidades para la comunidad”, concluyó.
De esta manera, los Corsos de Bandera reafirmaron su lugar como una de las celebraciones más importantes del interior santiagueño, combinando cultura, entretenimiento y desarrollo económico para la ciudad y la región.