En diálogo con El Interior Santiagueño, Joana Macello compartió su recorrido deportivo, desde los primeros pasos en Bandera hasta su presente profesional en Italia, y reflexionó sobre las etapas que marcaron su carrera y el aprendizaje que cada experiencia le dejó.

Joana comenzó a jugar al básquet en el Club Unión y Juventud de Bandera, aunque al principio lo hacía de manera informal, acompañando a sus primos y amigos, ya que no existían categorías femeninas en el club. “Cuando yo tenía 8 o 9 años se crearon las categorías formativas y ahí arrancamos, con Walter, que fue mi primer entrenador. Muy lindos recuerdos. Tenía unas ganas increíbles de que se abra el básquet femenino, porque me moría de ganas de arrancar ese deporte”, recordó.
Trayectoria y etapas clave
Su talento la llevó a integrar importantes clubes nacionales como Quimsa, El Calde Tostado y Talleres de Villa Gobernador Gálvez, donde fue reconocida como jugadora destacada de la élite del básquet rosarino.
“Cuando empecé a jugar en Tostado, se abrió la primera puerta para competir en ligas más exigentes, porque en Santiago no teníamos una liga tan competitiva. En la Liga del Noroeste, que incluía equipos de Rafaela, Sunchales, Tostados, entre otros; había jugadoras de muy buen nivel. Eso también me permitió ser vista por la selección argentina en categorías formativas, y creo que ese fue un quiebre en mi camino profesional”, explicó Joana.
Presente internacional
Hoy, Macello juega en Dinamo Taranto, tras dos años en Juve Trani, donde la prensa italiana destaca su liderazgo, intensidad y compromiso en la cancha. “Estoy contenta, aprovechando al máximo la experiencia, aprendiendo siempre de los entrenadores, mis compañeras y de las jugadoras contra las que me enfrento. Cada partido es un aprendizaje más”, afirmó.
Con un recorrido que combina esfuerzo, talento y perseverancia, Joana Macello no solo representa a su ciudad natal, sino también a toda una generación de jóvenes santiagueños que sueñan con vivir del deporte. Su historia refleja cómo la constancia y la pasión pueden abrir puertas, incluso más allá de las fronteras del país.