El médico veterinario Julio Bernal destacó la importancia de adaptar la alimentación de perros y gatos a partir de los siete años, una etapa en la que comienzan a producirse cambios metabólicos que no siempre son visibles para los tutores.

El especialista explicó que, aunque el animal se encuentre aparentemente saludable, el proceso de envejecimiento genera modificaciones en sus requerimientos nutricionales, metabólicos y energéticos. Por este motivo, consideró fundamental incorporar una alimentación específicamente formulada para la etapa senior como parte de una estrategia de medicina preventiva.
“Pongamos alrededor de los siete años de edad. Empiezan a aparecer cambios en el organismo de estos animalitos que, más allá de que los veamos saludables, requieren cuidados un poco diferentes o más intensivos”, señaló Bernal durante una entrevista.
En este sentido, recomendó no esperar a que aparezcan síntomas o enfermedades para modificar la alimentación. Según explicó, existen alimentos formulados específicamente para atender las nuevas necesidades de perros y gatos senior, contemplando los cambios en el metabolismo y en el nivel de actividad física.
Uno de los errores frecuentes, según el profesional, es recurrir a alimentos para cachorros cuando una mascota comienza a verse más delgada. Si bien los alimentos destinados a animales senior cuentan con un adecuado aporte de proteínas, sus necesidades energéticas son diferentes a las de un cachorro. Al disminuir la actividad física durante la vejez, también disminuyen los requerimientos energéticos.
Otro de los cambios propios del envejecimiento es menor actividad física, no cuentan con la misma energia, la pérdida progresiva de masa muscular, conocida como sarcopenia. Por esta razón, los alimentos destinados a perros y gatos senior incorporan un mayor aporte proteico que contribuye al mantenimiento de una adecuada masa muscular.
“Una de las características de los alimentos formulados para la etapa senior es el refuerzo en el aporte de proteínas para que tenga una masa muscular correcta y no se produzca esa sarcopenia”, explicó Bernal.
El veterinario también señaló que durante esta etapa los animales pueden presentar una disminución en la eficiencia de sus defensas naturales, lo que puede volverlos más vulnerables frente a determinadas enfermedades. A esto pueden sumarse problemas articulares, cardíacos, circulatorios o renales, que deben ser evaluados por un profesional y complementados, cuando sea necesario, con estudios de laboratorio.
Otro aspecto abordado durante la entrevista fue el posible deterioro cognitivo en perros y gatos gerontes. Bernal explicó que algunos animales pueden presentar cambios en su conducta, como desorientación, alteraciones en el sueño, vocalizaciones, micciones en lugares inadecuados o modificaciones en sus hábitos cotidianos.
En relación con la salud cardiovascular, el especialista explicó que los alimentos formulados específicamente para animales senior suelen contemplar una reducción en el aporte de sodio. Además, algunos productos incorporan nutrientes como taurina y L-carnitina, que contribuyen al funcionamiento del músculo cardíaco.
Bernal insistió en que la alimentación debe ser considerada una herramienta de prevención y no simplemente una forma de cubrir las necesidades básicas del animal. “No esperemos a que el perrito o el gato manifieste algún tipo de dolencia o problema físico para comenzar a cambiar la nutrición. Preventivamente, a partir de los siete años sería conveniente modificar la dieta y utilizar un alimento formulado específicamente para atender estos requerimientos, no detendrá el envejecimiento, pero sin duda mejorará la calidad de vida en esta etapa de adulto mayor”, sostuvo.
De esta manera, el especialista destacó que la nutrición forma parte del cuidado integral de las mascotas durante la vejez y que una alimentación adecuada, acompañada de controles veterinarios periódicos, puede contribuir a mejorar su calidad de vida y detectar de manera temprana posibles problemas de salud.
