La exigencia física del fútbol profesional vuelve a poner en debate la importancia de la salud cardiovascular de los deportistas. La intensidad de los partidos, los esfuerzos extremos y las situaciones de contacto físico plantean interrogantes sobre cómo responde el corazón ante estas demandas.

Durante una entrevista, el médico cardiólogo Mauro Ruise fue consultado sobre el fallecimiento de un futbolista en España, quien recibió un fuerte impacto del arquero a la altura del tórax durante una jugada. Pese a ser asistido, el jugador murió posteriormente en el hospital.

Al analizar el episodio, el profesional aclaró que, hasta el momento, no se difundió un parte médico oficial que permitiera establecer con precisión la causa del paro cardíaco. Sin embargo, explicó que una de las posibilidades que se consideran ante este tipo de situaciones es la conmoción cardíaca, conocida médicamente como commotio cordis.

Según detalló Ruise, este fenómeno puede producirse cuando una persona, generalmente joven y con un corazón estructuralmente sano, recibe un impacto en el pecho que coincide con un instante muy específico del ciclo cardíaco. No se trata únicamente de la fuerza del golpe, sino del momento exacto en el que ocurre, ya que puede alterar la actividad eléctrica del corazón.

Esa alteración puede desencadenar una arritmia grave denominada fibrilación ventricular, en la que el corazón pierde su capacidad de bombear sangre de manera efectiva. En lugar de contraerse coordinadamente, su actividad eléctrica se vuelve caótica, lo que puede provocar un paro cardíaco y, si no se interviene rápidamente, ocasionar la muerte.

LA IMPORTANCIA DE ACTUAR A TIEMPO

El cardiólogo hizo hincapié en que, ante una situación de estas características, la rapidez de la respuesta puede ser determinante para salvar una vida.

“El mensaje es que ante esto hay que tener lo indispensable y actuar de manera inmediata: llamar al servicio de emergencias, iniciar inmediatamente las maniobras de RCP, con presiones fuertes y rítmicas en el centro del pecho y, si tenemos un desfibrilador, utilizarlo. Eso puede cambiar el destino de esa persona”, explicó.

El episodio también invita a reflexionar sobre la importancia de la prevención y de los controles médicos y cardiovasculares en quienes practican deportes de alta exigencia. Si bien la preparación física es fundamental para el rendimiento, no reemplaza la evaluación de la salud del corazón ni garantiza por sí sola que no puedan presentarse emergencias.

En este sentido, contar con personal capacitado, protocolos de actuación y desfibriladores externos automáticos (DEA) en los espacios deportivos resulta clave para responder ante un paro cardíaco.

El alto rendimiento exige entrenamiento, preparación y también medidas de prevención: cuidar el corazón es parte fundamental de la salud de los deportistas.