El mundo del automovilismo despide a una de sus grandes figuras. Alan Jones, expiloto australiano y campeón mundial de Fórmula 1 en 1980, murió este jueves a los 80 años, luego de atravesar una breve enfermedad. La noticia fue confirmada por su esposa, Amanda Butler-Davis.
A través de un comunicado, sus familiares expresaron su tristeza por la pérdida y destacaron el cariño que supo cosechar tanto entre sus seres queridos como entre los aficionados al deporte motor.
De Melbourne a la consagración mundial
Nacido en Melbourne, Jones comenzó a construir su carrera internacional en 1970, cuando viajó a Europa con el objetivo de abrirse camino en el automovilismo. Su debut en la Fórmula 1 llegó en 1975, con el equipo Hesketh.
Dos años más tarde consiguió su primera victoria en la categoría al imponerse en el Gran Premio de Austria de 1977, conduciendo un Shadow. Ese resultado marcó el inicio de una etapa de mayor protagonismo en la máxima competencia del automovilismo.
Su llegada a Williams en 1978 fue determinante para su carrera. Con esa escudería alcanzó su mayor logro deportivo: el campeonato mundial de 1980.
Durante aquella temporada obtuvo cinco triunfos, en los Grandes Premios de Argentina, Francia, Gran Bretaña, Canadá y Estados Unidos, además de sumar otros cinco podios. Su rendimiento le permitió asegurarse el título una fecha antes de finalizar el campeonato.
Jones se convirtió así en el segundo australiano en conquistar el campeonato mundial de Fórmula 1, después de Sir Jack Brabham. Hasta la actualidad, continúa siendo el último representante de Australia en conseguir esa distinción.
Su trayectoria también quedó vinculada a una época memorable de la categoría, en la que compartió protagonismo y protagonizó recordados duelos deportivos con el argentino Carlos Reutemann.




